Las gallinas criadas al aire libre en España empiezan a ver la luz al final del encierro. Tras más de cuatro meses de restricciones, el Ministerio de Agricultura ha decidido levantar el confinamiento general impuesto por la amenaza de la gripe aviar, una medida que se había mantenido desde mediados de noviembre como escudo frente a la propagación del virus.
La decisión, publicada este miércoles en el Boletín Oficial del Estado, llega después de constatar una evolución favorable de la situación sanitaria.
Sin embargo, la normalidad no será completa en todo el territorio. En las denominadas zonas de especial riesgo, que abarcan más de 1.200 municipios repartidos por todas las comunidades autónomas, las aves deberán seguir protegidas bajo techo.
Localidades como Cambados, O Grove, A Illa de Arousa, Meaño, Ribadumia, Sanxenxo o Vilanova de Arousa continúan dentro de ese grupo.
A este mapa se suman los municipios catalogados como áreas de especial vigilancia, donde también se mantendrán precauciones adicionales.
Es el caso de Pontevedra, Poio, Soutomaior, Tui, Vilaboa, Vilagarcía de Arousa, Marín o Meis.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación había ordenado el encierro de todas las aves de corral criadas al aire libre para evitar el contacto con aves migratorias potencialmente portadoras del virus de la influenza aviar, una enfermedad altamente contagiosa que había incrementado su presencia en Europa.
Desde entonces, las autoridades han realizado un seguimiento continuo de la evolución epidemiológica, evaluando semana a semana el riesgo. La mejora de los datos, tanto en España como en las rutas de aves migratorias, junto con la previsión de condiciones climáticas menos favorables para la propagación del virus, ha permitido dar este paso hacia la desescalada.
En total, desde el verano de 2025 se han detectado 16 focos en explotaciones avícolas españolas, ninguno de ellos en Galicia, donde los casos se han limitado a aves silvestres, especialmente gaviotas patiamarillas.
De hecho, España fue declarada el pasado 10 de febrero país libre de influenza aviar de alta patogenicidad por la Organización Mundial de Sanidad Animal, aunque las restricciones se mantuvieron por prudencia ante el riesgo que suponen los movimientos migratorios.
Pese al alivio que supone el levantamiento del confinamiento, las autoridades insisten en no bajar la guardia. En caso de detectar posibles signos de la enfermedad, será obligatorio comunicarlo a los servicios veterinarios.
Por último, el Ministerio recuerda que la gripe aviar no se transmite a las personas a través del consumo de carne de ave cocinada, huevos o productos derivados. Aun así, se aconseja evitar el contacto innecesario con aves enfermas o muertas que puedan encontrarse en el entorno natural.