De las flores a la Peregrina a la meriendas con tarta de manzana: las anécdotas que dejan los Feroz en la ciudad

Pontevedra
25 de enero 2026
Actualizada: 18:10

Los presentadores de la gala vivieron durante toda la semana agradables meriendas "hablando de la muerte, de la vida, de cosas muy profundas" y Aitor Albizua encontró "una mercería de toda la vida"

Backtage de la alfombra roja de los Premios Feroz 2026
Backtage de la alfombra roja de los Premios Feroz 2026 /

Inauguró la alfombra roja de los Premios Feroz 2026 un pontevedrés, David Amor, elogiando que se celebren en la ciudad "para quitar el paletismo madrileño" y lo cerraron la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Diaz, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que llegaron ya a punto de comenzar la gala y reconocieron el "placer" de estar en Pontevedra y el "momento extraordinario" del cine gallego, con Oliver Laxe a la cabeza. 

En medio, una sucesión de personalidades, volantes, trajes negros y anécdotas, tanto de la propia alfombra como del paso por Pontevedra de actrices, directores o guionistas. Y todavía quedaría lo mejor, la fiesta posterior, que se alargó hasta altas horas de la madrugada y hubo quién continuó hasta llegado el día en un conocido bar de la avenida de Bos Aires. 

María Guerra, presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), organizadora de los premios, hizo un repaso a dos años con los Feroz en Pontevedra y a este último que "no ha podido ser mejor". Como colofón, una revelación: "hemos puesto flores a la Peregrina". Ante las dudas, insistió: "Os lo prometo".

Muy elegane con traje cruzado en verde esmeralda de la marca Bimani, también reconoció estar hablando de marcas y de modelos es algo "increíble" para ella, "que he estado toda la vida con chirucas" y ahora le "dejan" la ropa para posar en la alfombra roja. 

Mientras en el interior de la propia gala se preparaba una cena para 1.100 personas, en la alfombra roja, una de las presentadoras, Samantha Hudson, al tiempo que compartió los buenos ratos que pasó preparando la gala con sus compañeros sobre el escenario, Petra Martínez, Elisabet Casanovas y Antonio Durán Morris.

Habló de sus "meriendas con nuestras tartas de manzana, hablando de la muerte, de la vida, de cosas como muy profundas. Yo decía: "Fíjate qué asquerosas somos". De repente, todas divinas con nuestros cafés hablando de cosas tan hermosas".

Esa camaradería que se creó se vivió luego durante la ceremonia. Según desveló Elisabet Casanovas, que habló de un "proceso de ensayos muy bonito", con sesiones muy divertidas en las que contaron con la colaboración de actrices del Aula de Teatro Municipal de Pontevedra.

"Nos hemos reído mucho" indicó, y reconoció la buena sintonía entre todos: "Me he enamorado de todas, es que ha sido increíble. Nos hemos reído y también se ha podido hablar de cosas". El proceso "une muchísimo".

Aitor Albizua puso voz a la retransmisión de la gala y, a su paso por la alfombra roja, compartió una anécdota que le ha "encantado" de Pontevedra: haber encontrado una mercería "de toda la vida" en un momento en el que el comercio local "en Madrid está de capa caída". En su caso, pudo comprar el hilo negro que necesitaba para hacerme el bajo del pantalón.

Para anécdota, la del guionista de Yakarta, Diego San José, que en 2025 se perdió de regreso al Parador sin batería en el móvil, se cruzó con dos desconocidos y vivió "la cosa más bonita que me ha pasado jamás en una gala", le invitaron a una cerveza, acabaron en una discoteca toda la noche y este año le acompañaron.

"Es complicado que uno haga amigos en una noche a las tres y media de la mañana, en una ciudad que no conoces, y me ha pasado en Pontevedra, así que ojalá sean en Pontevedra más cosas". En general, se siente "muy protegido por la gente de Pontevedra".

Sobre la alfombra, también los looks de invitados e invitadas acapararon la atención. Y, en el caso de la actriz y cómica Coria Castillo, dieron pie a la reivindicación. Eligió un vestido negro con chaqueta de grandes volantes de José Perea, un diseñador del que destacó que "tiene tallas para todos los cuerpos y eso es super de agradecer".

Así, indicó que las tallas grandes son valioso "para personas como yo, que vas a un showroom a que te dejen algo de ropa y te miran como diciendo: Pues como no te veas un pañuelo, reina, no sé yo qué te voy a dejar"

El estilismo más llamativo, el de la cantante Yurena, que aterrizó en la Boa Vila con motivo de la nominaciones de Superstar, la serie sobre su carrera, y sorprendió con un vestido amarillo con volantes del diseñador José Perea, en el que ha confiado en sus últimos actos públicos. 

Destacó sobre el negro y la sobriedad reinante, salvo excepciones como la de Julia de Castro, galardonada en la categoría de mejor actriz de reparto de una serie por Poquita fe, que apostó por un diseño dos piezas de falda y top de The Attico. 

El Adolfo Domínguez de Oliver Laxe, el traje multirraya de Tamar Novás, el Dior de Blanca Soroa, el homenaje a Valentino de Milena Smit, el Giambattista Valli de Mireia Oriol, el Dries Van Noten de Victoria Luengo o el Sybilla de Leticia Dolera fueron la excepción en una noche de oscursos y sobriedad.

 

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