El viernes 13 de junio de 2025, cuando Israel empezó a bombardear Irán en el marco de la Operación León Ascendente, Foni Diaz estaba en Teherán. Empezaron "días complicados" que ahora, por fortuna, ya son solo un recuerdo.
Desde Madrid, hasta donde fue repatriado gracias a la intervención del Ministerio de Asuntos Exteriores, relata la experiencia y también reconoce que la situación complicada que vivió no oscurece el grato recuerdo que guarda del país.
Así, en la noche del sábado aseguró, en declaraciones a PontevedraViva: "irán é un país ao que voltarei, teño un grato recordo de Irán".
Lo cuenta desde la tranquilidad de estar ya repatriado. Salió de Irán a través de Armenia acompañado por personal de la Embajada española en Teherán y el viernes aterrizó en la base militar de Torrejón de Ardoz, en Madrid, junto a otros ciudadanos españoles que habían quedado atrapados en el país al inicio de los bombardeos.
"Xa estou repatriado, non aínda no que é a miña patria, que é Galicia, estou en Madrid, pero xa en territorio seguro", relata, lleno de palabras de agradecimiento a su entorno y a todas las personas que le ayudaron a salir del país.

Insiste en la "intervención fundamental" del diputado Nestor Rego y la senadora Carme da Silva, del BNG, cruciales en el momento "de bastante apuro" que vivió en Teherán. "Estiven retido nun centro policial e interrogado sete horas" por tomar imágenes en las calles de Teherán durante los ataques.
La actuaciin de los parlamentarios nacionalistas fue "decisiva" para liberarle. Ese interrogatorio se realizó en gallego-portugués y este pontevedrés de adopción quiere destacar, al respecto, que "o galego mesmo pódeche axudar a non levar unhas boas ostias, para quen pense que non é útil".
Bromea con que se está relajando tomando cervezas Estrella Galicia "porque a min a lei seca non me vai", pero sin perder de vista que el principio de su visita a Irán fue "marabillosa".
Desde su jublación, está recorriendo el mundo y se encontraba allí, en "un país moi descoñecido", que le estaba encantando. Se dio cuenta de que hay "moitos prexuízos por parte da xente" e insiste en que "ten un enorme encanto".
Solo tiene buenas palabras para la población de Irán. "É moi amable", asegura, y relata que "un pode circular con toda a tranquilidade do mundo, que non che van roubar a cámara nin a carteira ni nada, como pasa en países cristiáns, de América do Sur ou mesmo no noso país".
De hecho, incluso recuerda que, antes del inicio de los bombardeos, ya comentaba a sus amigos que "o único problema que podería vir de Irán sería que os de sempre, estamos falando de Israel ou de Estados Unidos e os seus aliados, o atacaran. E a min tócome a China que o atacaron".
Sobre su estancia de casi una semana bajo la amenaza de las bombas, recuerda los bombardeos y reconoce que "non o pasei moi ben" y, desde España, recuerda "ao gran pobo iraní". También se acuerda de Palestina, "que está sendo sometida a un xenocidio".
