"Gestionar con las habas contadas", María Ramallo reivindica una política de inversiones prudente

Marín
17 de diciembre 2025
Actualizada: 6:50

La alcaldesa hace balance de 2025: un año de obras, gestión ajustada y grandes proyectos para Marín. La regidora defiende la planificación y el ritmo inversor

Desayuno informativo con Pablo Novas, María Ramallo y Marian Sanmartín

La alcaldesa de Marín, María Ramallo, reunió este martes a los medios de comunicación en un desayuno informativo para hacer balance del año 2025. Un ejercicio que, según defendió, fue "fructífero", marcado por un intenso ritmo de obras, una fuerte dependencia de la financiación externa y una planificación que, en sus palabras, rompe el tópico de que los gobiernos solo ejecutan proyectos cuando se acercan las elecciones.

Ramallo reconoció que 2025 fue un año de "muchísimas obras", con todas las molestias que ello conlleva, pero subrayó que detrás de cada actuación hay planificación y control económico. "Las obras no salen cuando uno quiere, sino cuando se dan las condiciones para que fructifiquen", explicó, recordando que el Concello no inicia ninguna actuación sin tener garantizada la financiación.

La alcaldesa insistió en que la transformación urbana de Marín no habría sido posible sin los fondos europeos y la colaboración de otras administraciones. Ministerio de Transportes, Xunta de Galicia y Deputación de Pontevedra fueron fundamentales para sacar adelante proyectos que el ajustado presupuesto municipal solo permite cofinanciar.

Entre las actuaciones más destacadas figura la finalización de la avenida de Ourense, financiada al 100 % por el Ministerio, a falta de rematar la rotonda y zonas ajardinadas. También se concluyó el tramo de Concepción Arenal entre el hotel Villa de Marín y la rotonda de las Anclas, con fondos de la Xunta. A estas se suman obras en marcha o ya encarriladas como la entrada por Tiro Naval–Jaime Janer, la mejora de la rúa do Forte y la continuidad del carril bici y senda peatonal hasta la playa de Mogor.

Ramallo admitió retrasos en algunos proyectos, achacados en parte a la dificultad de las constructoras para encontrar mano de obra.

Uno de los puntos sensibles del año fue la obra de saneamiento en el río Lameira. Aunque reconoció que avanza más lento de lo previsto y genera quejas, la alcaldesa la calificó de "imprescindible" para mantener el saneamiento integral del municipio. La actuación, financiada al 100 % por la Xunta, permitirá mejorar la separación de pluviales y fecales y añadir una senda en el entorno.

En la misma zona confluyen las obras del pabellón del Sequelo y el ascensor del colegio, lo que ha convertido el área en una "zona cero" de molestias. El objetivo, señaló, es que el acceso al centro educativo esté operativo tras las vacaciones de Navidad.

Nuevos fondos europeos y barrios a mejorar

Marín logró concurrir con éxito a nuevos fondos europeos urbanos junto a otros municipios. El proyecto, con horizonte a cuatro años, permitirá actuar en barrios como A Cañota, San Pedro y Virxe do Carme, mejorando su conexión interna y con las urbanizaciones colindantes. También incluye actuaciones en el mercado municipal, el entorno deportivo de A Raña y el estadio de San Pedro, con la histórica demanda de renovar su grada.

En promoción turística, el Concello impulsó una campaña apoyada en el Plan de Sostenibilidad Turística, que permitió integrar la oficina de turismo en el auditorio, actuar en la dársena del llamado "cementerio de chalanas", mejorar sendas hacia las playas y acometer actuaciones en el lago de Castiñeiras. "Son fondos al 100 % y los estamos exprimiendo hasta el límite", afirmó Ramallo.

En empleo, el foco estuvo en ajustar la formación a la demanda real del mercado. El Concello solicitó dos nuevos obradoiros de empleo, apostando por sectores con alta demanda como la hostelería y los servicios sociales, especialmente el Servicio de Ayuda a Domicilio. Además, se desarrollará un nuevo plan integrado de empleo y un programa formativo con la Fundación Santa María la Real.

La vivienda fue otro de los temas clave. La alcaldesa reconoció las dificultades para atraer promoción de edificios residenciales debido a los altos costes de construcción y los precios de venta más bajos que en ciudades cercanas como Pontevedra o Vigo. Aun así, el Concello trabaja para facilitar licencias y colaborar con la Xunta en planes de interés autonómico para vivienda protegida.

Deportes, rural y agua

En el ámbito deportivo, se finalizaron las obras del pabellón de A Cañota, avanzan las del Sequelo y se proyectan mejoras en A Raña, el estadio de San Pedro y la piscina municipal, una instalación "cara, pero necesaria".

En el rural, se ejecutaron pavimentaciones en las siete parroquias, mejoras de alumbrado y actuaciones de abastecimiento de agua aprovechando obras de otras administraciones. Ramallo defendió el papel de las comunidades de usuarios de agua y recordó la importancia del proyecto de Acuaes, que hoy garantiza el suministro tras la avería del colector de la ría.

Sobre la gestión del agua, anunció que el Concello estudiará la posibilidad de un modelo de gestión privada para garantizar inversiones que el Concello no puede asumir en solitario.

La alcaldesa también aplaudió que la Xunta ya ha licitado el plan para desarrollar hasta 400 viviendas en la zona de Ezequiel Massoni y San Pedro, un ámbito que calificó como "estratégico" para el crecimiento de Marín. No obstante, advirtió de la brecha de precios con Pontevedra, que dificulta atraer promotores, una situación que el Concello trata de compensar con la oferta de suelo protegido y libre.

El auditorio, la gran obra

 

El balance culminó con el auditorio, la mayor obra gestionada directamente por el Concello. La alcaldesa avanzó que la obra civil quedará prácticamente finalizada esta semana y destacó que, pese a retrasos y ajustes de presupuesto, se cerrará dentro del margen legal del 10 % de incremento. "Para una obra iniciada en 2019, es casi un milagro", afirmó.

El nuevo espacio cultural, con varias salas y equipamientos escénicos de primer nivel, cambiará la actividad cultural de Marín. En enero se prevén las últimas gestiones técnicas y una jornada de puertas abiertas para asociaciones. Quedarán pendientes actuaciones exteriores como el ajardinamiento, la iluminación y la mejora del entorno.

Ramallo cerró su intervención con dos asuntos pendientes: el aparcamiento y el parque de Eguren. Defendió la combinación de zona azul de dos horas y aparcamientos disuasorios, aunque reconoció la necesidad de mejorar la rotación. En cuanto al parking de Eguren, admitió que el proyecto está en "stand by" por la falta de viabilidad económica del modelo concesional.

"Terminamos como empezamos", concluyó la alcaldesa, reivindicando una gestión prudente, basada en buscar financiación y no embarcar al Concello en inversiones que no pueda asumir.