El gobierno local de Soutomaior afronta una reestructuración en su composición tras la renuncia presentada el lunes 23 por Diego Moreira.
El concejal, que durante los últimos tres años asumió las áreas de Réxime Interior, Facenda, Persoal, TIC, Policía Local y Voluntariado, deja la política activa a nivel institucional para iniciar su trayectoria profesional como secretario de interventor municipal en un ayuntamiento todavía por determinar.
Moreira, de 30 años, accede a este nuevo puesto técnico en régimen de interinidad, un objetivo profesional para el que se preparó durante los últimos años.
Su incorporación al cuerpo de secretarios de la administración local se hará efectiva en los próximos días, lo que motivó su renuncia como representante público para cumplir con la normativa de incompatibilidades.
La vacante dejada por Moreira será ocupada por Gonzalo Outeiro, quien se incorpora al equipo de gobierno con el objetivo de mantener la línea de trabajo en el tramo final del mandato.
Según las previsiones municipales, este cambio busca ajustar la gestión técnica y política ante los retos previstos para el último tercio de la legislatura.
El alcalde de Soutomaior, Manu Lourenzo, señaló que la formación y la edad de Diego Moreira hacen necesaria esta transición para su estabilización laboral.
Lourenzo destacó el valor del trabajo realizado por el concejal saliente e indicó que la entrada de Gonzalo Outeiro permitirá dar continuidad a las áreas de gestión con nuevas energías.
Por su parte, Diego Moreira quiso hacer balance de sus tres años de actividad en el concello, señalando el final de una etapa en la que trabajó por el vecindario.
Moreira agradeció el apoyo recibido por parte del funcionariado y de sus compañeros de grupo, e indicó que asume ahora responsabilidades técnicas diferentes dentro de la administración local.
Desde el gobierno municipal sostienen que la institución se encuentra en una situación económica y de actividad que permite afrontar este cambio con garantías.
El objetivo de la administración local es centrar los esfuerzos del tramo final del mandato en los proyectos de obras y servicios que están en marcha, realizando los ajustes necesarios en el reparto de áreas para optimizar el funcionamiento municipal.