La 'gorrilla del turbante' se enfrenta a más de dos años de cárcel por la agresión a una policía

Pontevedra
11 de diciembre 2025

La Fiscalía pidió que se mantenga su situación de prisión provisional, al considerar "altamente probable" el riesgo de fuga ante una "previsible sentencia condenatoria" y para evitar nuevas agresiones

La acusada durante el juicio por atentado contra agente de la autoridad
La acusada durante el juicio por atentado contra agente de la autoridad / PontevedraViva

El Juzgado de lo Penal número 1 de Pontevedra celebró este jueves un juicio contra una mujer acusada de un delito de atentado contra la autoridad por agredir presuntamente a una agente de la Policía Nacional.

La Fiscalía solicita para ella 2 años y 2 meses de prisión y el pago de 185 euros en concepto de responsabilidad civil a la agente lesionada.

En el banquillo se sentó Lady Diana, una joven de origen brasileño conocida en la ciudad por ser una "gorrilla", vivir en situación de calle, protagonizar episodios violentos y por su característico turbante. Actualmente se encuentra en prisión provisional para garantizar su comparecencia. Entró en la sala esposada y, aunque pidió que se le retiraran los grilletes, los agentes que la custodiaban desaconsejaron hacerlo.

Según el relato de los dos policías intervinientes, los hechos ocurrieron el 3 de mayo de 2024, alrededor de las 19:30 horas. Una llamada ciudadana alertó de que una mujer con un pañuelo en la cabeza estaba lanzando objetos contra la fachada del supermercado Gadis de la calle Oliva. 

La patrulla localizó a la sospechosa en la plaza de San José. Cuando una de las agentes se dispuso a identificarla, la mujer se abalanzó sobre ella, le propinó un puñetazo en la frente y le gritó insultos. Durante la inmovilización posterior, la acusada también escupió en la cara a la agente.

"Fue muy sorpresivo", declaró uno de los policías, que añadió que no apreciaron signos de consumo de alcohol o drogas en ese momento.

Lady Diana se declaró no culpable, aunque optó por no declarar ante el tribunal. La acusada es reincidente, con tres condenas previas por atentado contra agentes de la autoridad.

En la vista oral declaró también una perito forense que elaboró un informe psiquiátrico sobre la procesada. Explicó que padece un trastorno de personalidad que provoca episodios de "brusca ruptura de su biografía", en los que deja de comportarse según sus patrones habituales, especialmente cuando consume alcohol o drogas.

Estos episodios afectan a su capacidad de control de la conducta, pero no alteran sus facultades intelectivas ni volitivas cuando no hay consumo de sustancias.

La especialista trazó además un perfil vital marcado por la precariedad y episodios traumáticos, entre ellos un parto en la calle durante el cual la mujer sufrió una grave hemorragia. Señaló que nunca ha recibido tratamiento psicológico o psiquiátrico. "Comprende la gravedad de los hechos, pero actúa con total indiferencia", indicó la forense.

La defensa solicitó la absolución, alegando una eximente completa derivada de un "trastorno esquizofrénico" y reclamó que, en caso de condena, se impongan medidas que permitan a la mujer acceder a tratamiento y "tener un control de su enfermedad".

Tras el juicio, el tribunal celebró una vista separada para revisar la situación de prisión provisional. La Fiscalía pidió su mantenimiento en prisión, al considerar "altamente probable" el riesgo de fuga ante una "previsible sentencia condenatoria" y para evitar nuevas agresiones.

El Ministerio Público recordó que la acusada tiene otra causa abierta por agredir a un transeúnte y que se están incoando seis diligencias más por otras agresiones en la vía pública.

La defensa, por su parte, reclamó su puesta en libertad, argumentando que Lady Diana carece de medios para fugarse y que la supuesta reiteración delictiva es solo "hipotética".

El caso quedó visto para sentencia.