Hanan Kaoud, concejala palestina en Soutomaior: "En Gaza y Cisjordania, las mujeres sufren un doble dolor, pero son fuertes y se movilizan juntas"

Soutomaior
14 de noviembre 2025
Actualizada: 14:24

Activista por la igualdad de género y los derechos del pueblo palestino, visitó Soutomaior con el programa ‘Visita ao Norte. A voz resiliente das mulleres palestinas’ del Fondo Galego de Cooperación

Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania)
Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania) / Cristina Saiz

Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania) y activista por la democracia, la igualdad de género y los derechos del pueblo palestino, visitó este jueves Soutomaior en el marco del programa 'Visita al Norte. La voz resiliente de las mujeres palestinas', impulsado por el Fondo Galego de Cooperación e Solidaridad.

Fue la última de ocho visitas realizadas en los últimos días en Pobra de Trives, Allariz, Culleredo, Abegondo, Santiago de Compostela, Muros y Silleda y realizó una charla ante medio centenar de personas. En esta entrevista, analiza el genocidio del pueblo palestino, aborda el doble sufrimiento de las mujeres y explora posibles soluciones.

Como testigo directo del genocidio que sufre Palestina por parte de Israel, ¿cree que la percepción que estamos teniendo en Europa de lo que sucede se corresponde con la realidad?
Llevo ya haciendo visitas a España hace tiempo, ya estuve dos veces en Mallorca y, por lo que veo aquí en Galicia, tengo la percepción de que sí que hay una parte de la gente que sabe qué está pasando, pero también soy muy consciente de que sigue habiendo necesidad de concienciar. Noto que la gente quiere saber, hace muchas preguntas sobre cuál es la realidad, cómo sobrevivimos y cómo salimos adelante con nuestras vidas. En estas visitas fui trazando una serie de mapas y explicando la evolución histórica en Palestina y fue una manera de abrir los ojos a muchas personas. Paseando por las villas y ciudades, sí que percibo cierto apoyo, cierta concienciación, banderas de Palestina colgadas, declaraciones, manifiestos, una clara solidaridad. En las autoridades y gobiernos locales percibo que hay un montón de acciones claramente encaminadas a visibilizar y concienciar a la gente sobre el conflicto. Hay muchos movimientos, muchas organizaciones que vienen pidiendo el alto al fuego, pero también veo que ahora en los medios de comunicación apenas ya hay información, desde el supuesto alto fuego, que, en realidad, no es real.

Si el alto al fuego no es real, ¿cuál es la situación real en la actualidad?
Sigue habiendo bombardeos, tanto en Gaza como en Cisjordania. Parece que siempre hablamos de Gaza, pero en Cisjordania los asentamientos de colonos cada vez son más grandes y están más expandidos y están armados todos, incluso los adolescentes, y disparan indiscriminadamente a las casas, destruyen coches… da igual.

La situación es grave para toda la población, pero, como experta en género, ¿cómo dirías que lo viven las mujeres?
Toda esta situación de colonialismo, esos asentamientos de colonos generaron en los últimos tiempos una violencia cada vez mayor que tiene un impacto aún mayor en las mujeres, sobre todo, porque las mujeres se ven muchísimo más afectadas por todas las restricciones que se impusieron a la movilidad o de tipo social, todo lo que tiene que ver con esta mentalidad masculina predominante. Son, además, las que tienen que ocuparse de conseguir que sobrevivan sus familias, de cuidarlas, sobre todo, cuando su marido es uno de los mártires. Son las que gestionan la vida diaria. También la salud reproductiva de las mujeres se ve muy afectada porque les falta muchísimo acceso. Durante la guerra, tenían muchísimas dificultades para acceder a servicios sanitarios. Ahora hay ciertas cosas que están un poquito más fáciles, pero sigue faltando muchísima equipación. Las mujeres sufren un doble sufrimiento, un doble dolor. Cuando tienen que dar la luz, no hay medicamentos, no hay tratamientos, vitaminas, toda la ayuda que puede necesitar una mujer durante el embarazo. Cuando una mujer tiene la menstruación, o cuando la va a tener su hija, la falta de acceso a medidas sanitarias básicas hace que sea verdaderamente complicado. Son las que se ocupan de buscar alimento, agua, higiene. Son muchísimas cosas a las que le tienen que hacer frente.

Hanan Kaoud, concelleira de Ramala (Cisxordania)
Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania)Cristina Saiz

Es igual de complicado en Gaza y en Cisjordania?
La situación es igual de mala. En Cisjordania lo que está pasando es que está todo muy fragmentado y toda esta fragmentación política y geográfica implica que ir de un lado para otro pueda significar que te caiga una bomba. Se bombardean casas, se bombardean coches… Hay campos de refugiados como el de Jenín, que no son ya accesibles, que están destruyendo. Y las mujeres tienen que marchar con sus familias, abandonar sus casas. Se pueden encontrar soldados que disparen indiscriminadamente y la mayor parte de familias están totalmente fragmentadas también porque no se pueden permitir seguir viviendo juntos. Las mujeres están en una situación de riesgo muy superior en térmios de toda la violencia que ejercen los colonos y las facciones militares sobre ellas. Tienen que abandonar sus casas, tienen que ser forzosamente desplazadas y esto tiene una afectación psicológica enorme. Está ese impacto sobre la economía, no tener manera de acceder a un trabajo, que hace que sean muchísimo más vulnerables. Y dificultades también en acceso a su tierra y a sus propios recursos.

Habla de afectaciones a la salud reproductiva. Estos días habló de violencia obstétrica, pues, por ejemplo, son obligadas a dar la luz en check-points porque no las dejan pasar. ¿Esta situación la conocen las autoridades internacionales?
Evidentemente, conscientes deben ser porque hay muchísimos informes por parte de Naciones Unidas y otras organizaciones que visibilizan eso claramente. Y hay reuniones de carácter oficial a distintos niveles en instituciones internacionales en las que se habla de esto. Ahora, una cosa es que se hable y otra que realmente se haga algo al respecto. Hay un artículo en Le Monde que cuenta que hay una instrucción clara entre muchos líderes políticos israelíes que dicen: "Matad, sobre todo, a mujeres y niños porque son ellos los que van realmente a generar las generaciones futuras de palestinos. Las consignas que se están dando a la población israelí, de alguna manera, es un ataque a la salud reproductiva porque muchas veces lo que están haciendo es acabar con los nacimientos. Hay muchas autoridades o instituciones o publicaciones de renombre que mencionan esto, como el informe Goldstone, que documenta que ya en 2009 en Gaza se utilizó como equipación de guerra armas que portaban sustancias químicas que tuvieron un efecto claro sobre la salud reproductiva y sobre el cuerpo de las personas sobre las que cayeron en Gaza. Oxfam tiene informes similares.

¿Cómo están reaccionando las mujeres palestinas? ¿Hay unión y lucha? Hay hueco para el feminismo?
Las mujeres sí que están unidas, demuestran que realmente son fuertes y que se movilizan todas juntas, con el apoyo de distintos movimientos, organizaciones, ONGs. Hay muchísimas organizaciones sobre el terreno, internacionales y locales, que sirven como paraguas. El pueblo palestino y las mujeres palestinas siempre estuvieron unidas en situaciones de crisis y esto es muy positivo. No sólo las mujeres, también los hombres. No solo en Gaza, también en Cisjordania. No es una situación especialmente fácil, tampoco a nivel de participación política, pero hay mecanismos de resistencia que históricamente siempre existieron en Palestina. Hay fragmentación a nivel físico y geográfico, están haciendo que todos tengan que estar dispersados y que eso no les permita vivir en conjunto. Se está generando una estigmatización por parte de toda la estructura colonial israelí que busca fragmentalos para acabar con esa resistencia.

Hanan Kaoud, concelleira de Ramala (Cisxordania)
Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania)Cristina Saiz

Como palestina, mujer y política, ¿siente que ese sufrimiento extra que sufren las mujeres puede ser triple por exponerse?
Sí. Tengo 53 años y siempre sentí un poco eso, incluso ahora hay muchas ocasiones en las que no puedo expresar mi opinión. Por ejemplo, sí a través de redes sociales utilizas la palabra genocidio, de alguna manera, te va a marcar, Facebook te va a bloquear. Sé que estoy expuesta.

Exponerse, dar la cara, ¿se castiga más?
Ya lo estoy sufriendo de alguna manera. Iba a venir aquí con mi hija y a ella no la dejaron venir, en el último momento, no pudo subir al avión. Siento que esto está ya normalizado, todas estas cosas ya me pasaron más veces, pero a lo que me agarro es a cosas como, por ejemplo, que Naciones Unidas ya utiliza el término genocidio, que esté ahí claramente ya sobre la mesa. Todas las demostraciones de apoyo que voy viendo hacen que me sienta más poderosa. A mí lo que me importa es la justicia, la humanidad, la integridad, la dignidad, la libertad.

¿Qué soluciones ve a la situación actual? ¿Qué papel debería jugar la comunidad internacional?
Lo primero es evitar esa hipocresía que existe en el mudo. Los gobiernos deberían centrarse en finalizar la ocupación, no el genocidio, y eso pasa por liberar Palestina de manera que no quede fragmentada. Sé perfectamente que no es fácil, pero es fundamental seguir concienciando al máximo y es fundamental también que los gobiernos dejen de vender armas a Israel. Son esas armas las que matan a los palestinos, tanto a hombres como aa mujeres, a niños y, sobre todo, a muchísima gente joven. Esta paralización del suministro de armas a Israel pasa por esa solidaridad entre todos los pueblos de la tierra. Sé que no es fácil, que hay muchos más conflictos en Ucrania, en distintos países de África del Sur, en Afganistán... Lo que hay que hacer es apoyarse unos a otros para intentar acabar con el sufrimiento, con la discriminación y esto pasa por construir alianzas, colaboración, trabajo en red.

?Actividades como estas que usted está realizando en Galicia contribuyen, de alguna forma, a mejorar lo que se está viviendo en Gaza o Cisjordania?
Claramente. Significa mucho. Toda esa opinión pública internacional sirvió para concienciar a muchísima población. Antes de octubre de 2023 es como si Palestina no estuviera en el mapa realmente y a partir de ahí empieza a aparecer en el mapa, en parte por lo que pasó en Gaza, pero también porque mucha ciudadanía comenzó a difundir a través de redes sociales. De alguna manera, tuvo un impacto grande en Israel, que ahora tiene menos confianza, está más expuesto. Se trata de que la gente siga escuchando, siga actuando. Todas estas reacciones ya tuvieron un impacto claro en términos económicos sobre Israel, en términos de turismo y entre los propios judíos, que hay muchos que apoyan la paz y que piden que se acabe con la guerra y con el genocidio. Muchos de ellos también se movilizaron para que se escucharan sus voces. Gracias a eso es por lo que se llegó a ese alto fuego, que soy plenamente consciente de que es simplemente un alto fuego para ganar tiempo, pero que está ahí. Sólo por mencionar algunos ejemplos, en el Reino Unido vivieron manifestaciones de medio millón de personas, en Italia, aquí en España, en Nueva York... Lo que estamos viendo es algo que no se había visto nunca antes.

Hanan Kaoud, concelleira de Ramala (Cisxordania)
Hanan Kaoud, concejala de Ramala (Cisjordania)Cristina Saiz