El Archivo Municipal de Pontevedra, situado bajo el colegio Froebel, está culminando un importante proceso de reforma que permitirá almacenar hasta 15.000 cajas de documentación una vez se incorporen los archivadores compactos.
La alcaldesa en funciones y concejala de Réxime Interior, Eva Vilaverde, acompañada por el archivero municipal Rodrigo Silva, visitó las instalaciones para supervisar los últimos detalles de una obra valorada en unos 300.000 euros.
"Estamos dando o último repaso e queremos poñer en valor a importancia de traballo que se fai desde o Arquivo Municipal", explicó Vilaverde durante la visita.
Las instalaciones de Froebel se suman a las ya existentes en Michelena 30, que tienen capacidad para 17.000 cajas, aunque la concejala advierte que "se seguimos acumulando papel e non elimináramos nada, non sería suficiente para arquivar toda a documentación administrativa e institucional que se acumula no Concello de Pontevedra".
Por esta razón, el archivo municipal está realizando un intenso trabajo de evaluación y expurgo documental. Recientemente, la comisión evaluadora aprobó la eliminación de 42.600 expedientes de vía de apremio correspondientes al período 1997-2008, lo que equivale a unas 200 cajas estandarizadas. Esta eliminación ya ha sido autorizada por la Xunta de Galicia.
Rodrigo Silva, archivero municipal, explicó el complejo procedimiento para determinar qué documentación puede ser eliminada.
Hay un proceso que se inicia en una comisión de expertos que se reúne en el grupo de trabajo de Análisis de Evaluación Documental de Galicia en Santiago, después pasa a la comisión propia del Concello de Pontevedra y finalmente al Consejo de Evaluación Documental de Galicia.
El archivo custodia actualmente unos 360.000 expedientes en sus dos sedes, con documentación que se remonta principalmente a principios del siglo XX (1908), ya que el fondo antiguo del Concello se trasladó al Archivo Histórico Provincial de Pontevedra en los años 40, donde se conservan documentos desde 1432 hasta 1907.

Paralelamente a la gestión física de los documentos, el archivo municipal está realizando un importante trabajo de digitalización. Hasta el momento se han digitalizado unos 6.500 documentos, entre documentación y fotografías del fondo fotográfico municipal.
Entre las recientes incorporaciones destacan las actas plenarias de los antiguos Concellos de Pontevedra, Ponte Sampaio, Salcedo y Xeve, digitalizadas hasta su anexión a Pontevedra.
"A liña de traballo do Concello de Pontevedra e do arquivo municipal é a transparencia. Entendemos que a documentación é válida e útil se a cidadanía pode acceder a ela", destacó Vilaverde, quien explicó que cualquier vecino puede consultar documentos como el acta donde se debatía en 1940 la posible anexión de Ponte Sampaio al Concello de Soutomaior, o el acta de 1960 donde finalmente se anexionó la actual parroquia a Pontevedra.
El archivo cuenta con cuatro trabajadores y dos becarias, algunos de los cuales, una vez finalizados los trabajos de organización, trabajarán de manera permanente en las instalaciones reformadas del Froebel, que ahora incluyen oficinas, almacén y baños en la zona izquierda, mientras que la parte derecha, hacia la calle Alfonso XIII, dispone de 150 metros cuadrados adicionales para que el colegio y el archivo puedan compartir entrada sin interferencias.
Este espacio se habilitara a principios de la década de los noventa como archivo pero, con el paso del tiempo, la instalación ofrecía unas prestaciones obsoletas.

La reforma ha permitido crear un espacio independiente del colegio y protegido contra incendios, con un sistema automático que utiliza gas técnico en lugar de agua para preservar los documentos, que son moi sensibles al polvo.
Este "cofre" alrededor del archivo incluye un aislamiento en el techo que proporciona tres horas de margen para evitar que un posible incendio se extienda al resto del edificio.
