Las hierbas de San Xoán encontraron su espacio en el mercado de abastos de Pontevedra, con las ventas disparadas en la víspera y los ramos agotados en apenas unas horas.
Loli Torres, vendedora en la plaza, mantiene viva una costumbre heredada de sus abuelos.
"Yo sigo la tradición de mis antepasados. Cuando era pequeña iba a buscar las hierbas con mi abuela, que fue quien me enseñó", explica.
Los ramos se elaboran con plantas silvestres y aromáticas como manzanilla, fiuncho, árnica, carrasquilla o trementelo, a las que se suma hoja de higuera o madreselva. Con el tiempo, también se han incorporado flores como malvarrosa, romero o hierbaluisa, "que son muy aromáticas".
El ritual, explica, es sencillo. "Antes de la puesta de sol, las hierbas deben sumergirse en agua y dejarlas en remojo durante toda la noche. Por la mañana se usa esa agua para lavarse la cara, aunque hay quien se lava el cuerpo entero", señala Torres. Algunas personas incluso conservan las hierbas de un año para otro para quemarlas en la hoguera siguiente.
El comportamiento de compra, subraya, es el habitual. "Esto son cosas de última hora", apunta la vendedora. Aunque el día anterior apenas hubo ventas, en la víspera los ramos preparados se vendieron rápidamente y también hubo demanda de hierbas sueltas. El precio ronda los 3 euros por ramo.
Torres destaca además el interés de las nuevas generaciones, con "gente joven que también se anima y retoma estas tradiciones".
El mercado no fue el único punto de venta, ya que también se instalaron puestos en otros puntos de la ciudad, como en la Praza da Peregrina, donde numerosos vecinos aprovecharon para hacerse con sus Hierbas de San Juan.