Los estudiantes protagonizaron una jornada de huelga para reclamar una enseñanza pública de calidad y hacer frente a los ataques que, según entienden los convocantes, provoca la LOMCE en enseñanzas medias y en la universidad, a través del decreto 3+2, que marcará el sistema universitario hacia 2020.
La huelga, según Paulo Queiruga, representante del colectivo Erguer, contó con numeroso apoyo en los centros de enseñanza de Pontevedra en los que el seguimiento de la convocatoria se sitúa entre el 90 y el 95% tanto entre los estudiantes de enseñanza media como entre los universitarios. Como ejemplo, el representante de los estudiantes apunta que en el Centro Torrente Balletester solo asistieron 29 alumnos este miércoles a las aulas.
En cuanto a la manifestación, que se inició al mediodía en la plaza de A Peregrina y que recorrió el centro de Pontevedra, desde Erguer señalan que fue un éxito y que no se recordaba tanta participación en los movimientos de estudiantes durante los últimos años.
Los cánticos de los manifestantes se centraron en la reclamación de una enseñanza pública de calidad: "Pública somos, pública seremos e pola privada nunca pasaremos" y en críticas a la gestión de Núñez Feijóo y a la vinculación de la LOMCE con organizaciones religiosas: "A LOMCE é a lei do Opus Dei". Por eso piden la derogación de esta ley, aprobada por el gobierno del Partido Popular.
Paulo Queiruga reclama una enseñanza gallega, pública, democrática, laica, de calidad y no patriarcal, al entender que durante los últimos años, la educación avanzó en la dirección opuesta hacia una total mercantilización. Apuntan que con las medidas que quiere adoptar el gobierno se ataca a las humanidades y se suprime un año de grado universitario, obligando a realizar un postgrado de especialización, con la subida de costes.
La manifestación, que contó con la presencia de los concejales del gobierno local, Demetrio Gómez y Alberte Oubiña, finalizaba con la reclamación por parte de estudiantes de Restauración, que piden la consideración de grado, la lectura de un manifiesto y el canto del himno de Galicia.
También en O Salnés y en Arousa, numerosos estudiantes se sumaron a la convocatoria, que contó con una concentración en Vilagarcía, que según los organizadores, sirvió de respuesta a los ataques del gobierno español contra la enseñanza pública.