Impacto de la covid-19 en Semana Santa: contagios en núcleos familiares, pero menos de lo esperado

Pontevedra
22 de abril 2021

El director del centro de Alertas Epidemiolóxicas del Sergas, Miguel Álvarez Deza, lanza un mensaje tranquilizador sobre la actual situación de la pandemia en el área de Pontevedra y Galicia, aunque admite una "pequeña elevación puntual" después de las fechas festivas

Terraza de hostelería en Pontevedra en horario nocturno
Terraza de hostelería en Pontevedra en horario nocturno / Mónica Patxot

"La Semana Santa ha influido poco en los contagios". Lo dice el director del departamento de Alertas Epidemiolóxicas del Sergas, Miguel Álvarez Deza, que reconoce una "pequeña elevación puntual" de la pandemia derivada de las numerosas reuniones familiares y entre amigos que se han producido durante los pasados días festivos, pero que "no llegarán a ser un pico", augura.

El cierre perimetral de las comunidades autónomas durante estas fechas resultó fundamental para evitar que la incidencia de covid-19 se volviese a disparar como ocurrió durante la Navidad, argumenta el epidemiólogo, que achaca el repunte de los últimos días a la relajación en las medidas de protección en los entornos familiares. "El 90% de los brotes se producen en familia", asegura Álvarez Deza.

La curva de contagios se encontraba "en una meseta" antes de la Semana Santa y si bien el médico no ve indicios de que la situación vaya a empeorar, sí que admite una pequeña subida. No obstante, está convencido de que la situación sigue controlada y que con la administración de más vacunas en los proximos meses seguirá mejorando.

Sobre el empeoramiento de las cifras en algunos concellos, que han pasado de riesgo bajo a alto en pocos días, desvela que se tratan de brotes familiares y perfectamente identificados y controlados. En Marín, detalla, el 71% de los contagios son en ambientes familiares, mientras que el porcentaje supera el 90% en otros municipios como Meaño, Ribadumia o Vilanova.

Es por ello que Álvarez Deza hace especial hincapié en la necesidad de mantener todas las precauciones en ambientes de confianza. "En muchas terrazas vemos a gente que no se pone la mascarilla entre trago y trago", ilustra el médico que pide especial cuidado con las reuniones en domicilios sin protección.

Sobre la situación en la capital de la provincia, que acumula días con un ligero pero incesante aumento de casos, lanza también un mensaje de optimismo. El índice reproductivo se encuentra muy ligeramente por encima de 1. Esto quiere decir que, estos días, un positivo solo está contagiando a una persona. Una cifra que está por debajo de la media gallega.

Otro parámetro para la esperanza es que el porcentaje de pruebas PCR positivas en la ciudad ronda el 2%, muy por debajo del nivel de alerta que marca la OMS, que sitúa la barrera en el 5%. No obstante, en este caso Pontevedra está ligeramente por encima de la media gallega, pero muy por debajo de la cifra que registra el área de Vigo.