Cerca de 40 años de historia tiene a sus espaldas el comedor social de las Voluntarias de la Caridad de San Vicente de Paúl, en Marín.
Una labor impagable ofreciendo comidas diarias a personas que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.
Las comidas son preparadas y atendidas por dos cocineras junto a un grupo de voluntarias.
En total la instalación cuenta con una capacidad de 80 plazas.
Para agradecer la dedicación de los implicados en su funcionamiento el comedor social ha sido visitado por el director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado, acompañado de la alcaldesa de Marín, María Ramallo.

La Xunta de Galicia, señalaron, colabora con su mantenimiento aportando algo más de 188.000 euros.
Se trata de una ayuda enmarcada en la convocatoria de subvenciones a entidades de iniciativa social para la promoción de actuaciones de servicios sociales comunitarios e inclusión social para los años 2023-2025.
Esta visita pretendía poner en valor el trabajo diario de las Voluntarias de la Caridad de San Vicente de Paúl.