El proyecto de reordenación del tráfico en la plaza de Barcelos, que incluirá la peatonalización ante el colegio y la reestructuración de los aparcamientos y sentidos de circulación en el resto de la plaza, ha generado una división en el entorno. De un lado, los partidarios de la obra tal y como la ha planteado el Concello de Pontevedra. De otro, vecinos y comerciantes que consideran que "hay que actuar, pero no de esta forma" y que este miércoles han empezado una campaña de recogida de firmas para pedir que se paralicen las obras que ya han empezado en la plaza y comience el proceso "con más diálogo" y planteado de tal forma que "no empeore el tráfico".
Jesús del Campo es un vecino de la plaza que en la noche del martes al miércoles colgó 60 carteles reclamando 'Non ao proxecto de reordenacion de Barcelos' y por la tarde se encontró con la sorpresa de que alguien los había retirado y tan sólo quedaba un tercio. Esta actuación de los vándalos no le hará amilanarse en su intención de trasladar al Concello y a los vecinos del resto de la ciudad su opinión sobre las obras en la zona, que comparten buena parte de los vecinos y comerciantes.
Los comerciantes de la zona situada más próxima al colegio de Barcelos se muestran más partidarios del proyecto tal y como lo concibe el Concello porque "tal y como está ahora, esto no puede seguir, mejor que los coches dejen de pasar por donde está el colegio", pero en el lado contrario de la plaza la opinión es contraria. Prefieren no dar su nombre "para que no se personalice en nadie, es una opinión compartida por todos", pero insisten en que "claro que apoyamos que aquí algo hay que hacer, que hagan obras en Barcelos, pero no como quieren hacerlo". Y, sobre todo, se quejan de que "no se ha escuchado ninguna de las sugerencias que le hicieron los vecinos".
En los últimos meses, el Concello ha convocado dos reuniones con vecinos y comerciantes de la zona para hablar sobre este proeycto. A la primera asistieron una treintena de personas y aseguran que "se le pidieron cosas a las que luego no hicieron ni caso". La segunda se celebró este lunes con escasa asistencia, pero quienes sí fueron se muestran muy críticos con lo ocurrido, pues no se habían tenido en cuenta sus sugerencias de la anterior reunión, "no nos escucharon y, además, no entendemos para qué nos llaman para preguntar si a las nueve horas de la reunión ya empezaron a hacer las obras".
A la mañana siguiente de esa reunión, empezaron las obras en la plaza a pesar de que inicialmente les habían trasladado que las obras empezarían el lunes de Semana Santa, de modo que el enfado vecinal fue a mayores y Jesús, el único vecino que está dispuesto a dar su nombre, empezó la recogida de firmas. En el escrito que ha repartido por buena parte de los comercios de la plaza critica que el Concello quiere "imponer" una reordenación de Barcelos "sin tener en cuenta las sugerencias y reclamaciones de los residentes y comerciantes" y solicita que se paralice y se abra un diálogo para buscar la mejor opción para todos.
Entre otras propuestas, los asistentes a las reuniones con el Concello le propusieron, por ejemplo, que no hagan ya las obras para convertir en peatonal la zona situada justo delante del colegio, sino que hagan una prueba de un mes situando vallas para cortar el tráfico -propuesta que también hizo el PP- "y asi probar cómo funciona y si el tráfico va bien". También tienen otra petición destinada a no empeorar el tráfico en una zona de la ciudad ya caracterizada por atascos y retenciones, que primero se realicen las obras destinadas a reestructurar los aparcamientos en la zona superior y lateral de la plaza para convertirlos en zonas de carga y descarga y servicios y, una vez que eso esté ya concluido, se realicen las obras de peatonalización en el entorno del colegio, pues sino prevén que habrá un colapso de tráfico.
"Lo razonable es escuchar a los vecinos. Si lo hiciesen, tan sólo le diríamos que nosotros lo único que no queremos es que no empeore el tráfico en la plaza, claro que queremos que mejore esto, Barcelos hay que mejorarlo, pero el tráfico ya es un caos y no queremos que sea peor", intenta explicar una vecina, que cree que con esta actuación tan sólo se benefica al colegio para perjudicar a todo el vecindario.
Los vecinos y comerciantes contrarios quieren dejar claro que "se nos quiera acusar de estar politizados y aquí no hay nada de política", solo un grupo de vecinos que cree que este lunes "se nos tomó el pelo" al convocarles a una reunión para pedirles su opinión sobre una obra de la que ya estaba todo decididido y, además, "ni siquiera se convocó a todos los vecinos, sino que solo se colgaron carteles anunciándola en algunos portales".