A partir del próximo lunes, 3 de febrero, la digitalización llegará al servizo de Anatomía Patológica del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés y la intelixenxia artificial (IA) servirá de apoyo para el servicio.
Ese día comenzará la implantación real de un proyecto de digitalización que será piloto para el resto de servicios de la zona sur del Servizo Galego de Saúde.
Se va a sustituir el tradicional proceso de diagnóstico de biopsias usando microscopios por uno nuevo que emplea escáneres de alta resolución que generan imágenes digitales, pudiendo usar también sistemas de IA de apoyo diagnóstico.
El jefe de este servicio, Carlos Álvarez, explica que este proyecto "mejora el flujo de trabajo, permite unos diagnósticos más rápidos y precisos, tanto en muestras de rutina como en la evaluación de biomarcadores que influyen en las terapias dirigidas, y garantiza la seguridad de las muestras de los pacientes".
La implantación de este proyecto es resultado de cuatro años de trabajo y varias inversiones por un importe total de 10,3 millones de euros tanto en equipación de los laboratorios como en software específico.
El proyecto comenzó en el complejo hospitalario universitario de Ferrol como centro piloto y se continuó en Pontevedra.
Se desarrolló en tres frentes fundamentales: la puesta en marcha de los nuevos equipos, la adecuación de los flujos de trabajo, y la integración de las imágenes y mensajería generadas con el sistema de información del laboratorio.
El área de Pontevedra y O Salnés, como centro piloto en la zona sur del Sergas, incorporó tres escáneres para preparaciones y 21 estaciones de visualización en su laboratorio de Anatomía Patológica, situado en el Hospital Montecelo.
El proceso de digitalización de la Anatomía Patológica es el escalón previo al empleo de algoritmos de IA en el diagnóstico. En este sentido, está previsto que el Sergas implante en un futuro dos algoritmos vinculados a la citología ginecológica y al cáncer de próstata, respectivamente.
El área sanitaria pontevedresa aprovechará este proceso de digitalización para extender a los distintos servicios hospitalarios las peticiones electrónicas de algunas pruebas de anatomía patológica, que aún se realizan en formato papel, y para incorporar sistemas de reconocimiento de voz para la elaboración de informes.