La colaboración ciudadana ha sido fundamental para que la Guardia Civil haya interceptado a dos conductores ebrios que circulaban de manera errática por la autopista AP-9.
El primero de ellos, un vecino de Vigo de 44 años, fue identificado el pasado 26 de agosto cuando circulaba en dirección a Tui y, tras recibir el alto de la Guardia Civil, dio una tasa de 0,53 mg/l en aire espirado, más del doble del límite permitido.
Los agentes inmovilizaron el vehículo y su conductor fue denunciado por la vía administrativa, lo que le supondrá la pérdida de seis puntos y una multa de 1.000 euros.
Tres días después, el pasado 29 de agosto, otro ciudadano alertó de un nuevo vehículo que circulaba de manera errática en la AP-9, a su paso por Caldas de Reis, en sentido Pontevedra.
Su conductor, un hombre de 52 años y vecino de Arteixo (A Coruña), cuadruplicó la tasa máxima de alcoholemia, al dar un resultado positivo de 1,16 mg/l en aire espirado, por lo que será investigado por un delito contra la seguridad vial.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado de guardia de Caldas de Reis, ante el que se enfrentará a una posible pena de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de hasta noventa días.
En todo caso, perderá el permiso de conducir por un máximo de cuatro años.