Las playas de Montalvo y Canelas en Sanxenxo han izado la bandera amarilla de precaución tras la aparición de carabelas portuguesas, una especie de medusa de alta peligrosidad cuyo contacto puede tener consecuencias graves para la salud.
También se han detectado ejemplares en las playas de Pragueira y Silgar, aunque en menor cantidad, según informan los servicios de socorrismo del municipio.
Aunque los ejemplares están llegando muertos y sin tentáculos, las autoridades han adoptado esta medida preventiva y recomiendan evitar el contacto y no bañarse en las zonas donde han sido avistados.
Los socorristas se encuentran retirando los ejemplares que llegan a la arena e informando a los usuarios sobre la situación y las precauciones necesarias.
El contacto con sus tentáculos puede provocar síntomas graves como alteraciones gastrointestinales, neurológicas, musculares y cardiorespiratorias, con el consiguiente peligro de ahogamiento.
Además, pueden producir quemazón, dolor intenso y laceraciones en la piel, siendo habitual que los tentáculos queden adheridos.
Es típica de las aguas templadas del Atlántico.
Los servicios de socorrismo recuerdan que no se debe tocar ningún ejemplar, aunque esté muerto, ya que puede liberar veneno hasta 48 horas después de su muerte. En caso de avistamiento, se debe avisar a las autoridades o socorristas y advertir a otros usuarios.
Si se produce contacto, es necesario salir del agua inmediatamente y acudir al servicio de salvamento. Los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos, mareos, calambres musculares, dolor de cabeza, dificultad para respirar o malestar generalizado, casos en los que es necesario acudir al centro sanitario más próximo o llamar al 112.
Para el tratamiento de la zona afectada, se recomienda lavar únicamente con agua de mar (nunca dulce), aplicar frío con hielo envuelto en plástico y retirar los restos de tentáculos con pinzas o el borde de un objeto rígido, evitando el contacto directo con las manos.