Practicante, ATS o enfermero. Durante 44 años de su vida, Juan Veiga se dedicó a la atención de los vecinos de Bueu. Ahora, la villa recordará para siempre a este profesional de la salud. Será con una calle que lleva su nombre en las cercanías del centro de salud del municipio.
Su inauguración, que contó con la presencia del homenajeado, se celebró este sábado y en ella Juan Veiga estuvo acompañado de las autoridades locales y de muchos vecinos a los que atendió durante toda su trayectoria profesional.
La calle que se conocerá a partir de ahora como Don Juan Veiga Alfonso es la que circunda el centro de salud de Bueu, entre la calle A Pedra y la carretera PO-551, ya que se trata de un vial con cierta vinculación por proximidad con el lugar del trabajo desarrollado por él desde la inauguración de este centro hasta la fecha de su jubilación.
El homenaje contó con diversas intervenciones, así como la actuación de integrantes de la Banda de Gaitas Manxadoira.
Juan Veiga ya había sido nombrado recientemene hijo adoptivo de la villa, reconocimiento con el que quiso poner en valor su desinteresada vocación de servicio, que fue más allá del esperado en el normal desempeño de sus funciones. Además de su labor médica, tuvo un importante papel en la vida cultural y deportiva de la villa.
Su andadura en la villa de Bueu comenzó en el año 1973, cuando llegó para hacer una sustitución del practicante titular y, tras aprobar las oposiciones, tomar posesión como enfermero titular de asistencia pública domiciliaria.
Las limitaciones del sistema de aquellos años hicieron que, ante la demanda de población, Juan Veiga estableciera una consulta propia que diera respuesta a las necesidades sanitarias que no podían ser cubiertas por un sistema sanitario precario. En estos primeros 16 años se dedicó completamente a este trabajo, por lo que no cogió ni siquiera vacaciones.
Aparte del campo sanitario, Veiga se implicó en la vida social y siempre se mostró dispuesto a colaborar con cualquier entidad que solicitaba su participación en cualquier esfera social.
Tal es el caso del cargo que desempeñó en el Club de Remo Vila de Bueu, del que fue remero, patrón y presidente. También formó parte del equipo de fútbol sala de la Casa do Mar, compuesto por profesionales del campo sanitario, y hasta fue profesor de música informal apoyando a los jóvenes inquietos de Banda do Río.