La alcaldesa de Moraña, Luisa Piñeiro, lamentó este martes "el retraso y la absoluta falta de información" por parte de la Deputación de Pontevedra con respeto al proyecto de mejora de la carretera provincial EP-0018 Amil-Espedregueira y se declaró "asombrada" de que el grupo municipal del BNG le pida diligencia y rapidez al Concello para que se acometa este proyecto "cuando la administración local no tiene que hacer ningún trámite y carece de competencias y de la titularidad para la realización de gestiones para esta obra".
La regidora local revela que cursó sendas solicitudes de acondicionamiento de esta vía, especialmente por su peligrosidad en las zonas de Outeiro y Barro, en diciembre de 2015 y en noviembre de 2016, pero no obtuvo ninguna respuesta. Posteriormente, en septiembre de 2017 recibió un correo electrónico de los técnicos de la Deputación en el que se le adjuntaba "un simple plano de la mejora proyectada". "En el registro del Ayuntamiento no entró nada y del proyecto ya ni hablamos", lamentó Piñeiro.
A pesar de esta ausencia de información y ante la petición de colaboración, la alcaldesa atendió una solicitud telefónica para que gestionara los terrenos con los propietarios y mantuvo una reunión en la que sólo pudo enseñarles el plano, un documento que considera "muy incompleto para un proceso de estas características".
"Es la Deputación la que tiene que gestionar los terrenos porque es una obra de su competencia y al gobierno de Moraña no le corresponde hacer su trabajo, pero aun así me reuní con los afectados, que quieren una indemnización por los terrenos al igual que sucedió en la mejora de la carretera Mané- Rebón", explicó Piñeiro, que añadió que trasladó esta respuesta a los técnicos e incluso les facilitó los teléfonos de los propietarios porque no tenían sus contactos.
"Como no son capaces de llegar a acuerdo con los dueños de las parcelas van a tener que recurrir a la expropiación, que lógica y lamentablemente retrasará la obra, pero la responsabilidad única y total es de la Deputación. Lo que no se puede es echar ninguna culpa a nuestro ejecutivo, porque hay muchas otras obras en Moraña y en otros concellos que precisan de terrenos y las administraciones competentes, como es el caso de la Xunta, hacen su trabajo sin rebotarle nada al Concello", manifestó.
Finalmente, la regidora también criticó la postura del BNG local en este asunto: "El gobierno de Moraña defiende siempre los intereses generales de Moraña y de sus vecinos por encima de todo y sin atender siglas políticas, mientras que al BNG le es exactamente igual si se mejora esa carretera, lo único que quiere es salvar la cara de sus compañeros de la Deputación tras tres años de retraso, incluso cayendo en el ridículo de solicitarnos una diligencia en las gestiones y los trámites que no nos corresponde". "Lo que tienen que hacer de una vez es trabajar por Moraña y no tratar de justificar a la Deputación, que no tiene ni el mínimo respeto institucional por este Concello", concluyó.
RESPUESTA DE LA DEPUTACIÓN
El departamento de Movilidad de la Deputación de Pontevedra va a invertir más de 230.000 euros para estabilizar un talud en la carretera provincial EP-0018 en el lugar de Amil, en Moraña. El diputado Uxío Benítez explica que las obras consistirán en la construcción de un nuevo terraplén y de un muro de escollera que permitirán contener las tierras en las que se asienta la carretera y darle estabilidad para el tránsito de vehículos y de peatones, garantizando así la seguridad viaria.
Las expropiaciones necesarias para la obra se aprobarán definitivamente en el pleno provincial del mes de octubre para pasar luego a las actas y depósitos previos al tiempo que se licita el proyecto. La intención es que las obras sean una realidad a primeros de 2019 y estén listas en un plazo de dos meses. Debido a la ubicación del talud de nueva construcción cerca del riachuelo Xundeiro, la intención es buscar el período de mejor climatología para iniciar los trabajos, ya que no sería acomodado comenzar en época de lluvias.
Según explica Benítez, el proyecto para la carretera de Amil está finalizado desde julio de 2017. Se trasladó entonces la documentación necesaria a la alcaldesa de Moraña, quien manifestó su voluntad de conseguir las fincas desde el Concello. Finalmente, y puesto que desde el gobierno local no se avanzaba en la puesta la disposición, la Deputación decidió llevar adelante un expediente expropiatorio para 1.558 metros cuadrados.
El diputado nacionalista lamentó la actitud de la regidora en los últimos días y aseguró que las obras podrían estar ya finalizadas si no fuera por las "idas y vueltas" desde el Concello. "Si la alcaldesa hubiera aclarado en un primer momento que no tenía interés en colaborar y en obtener las cesiones, la Deputación habría dado todos los pasos de la tramitación. Lo que ocurrió es que por un lado decía que sí conseguía los terrenos y por otro no hacía más que entorpecer", subrayó Benítez.