El primer viernes de marzo es una fecha en la que se celebra en Pontevedra la tradición religiosa de las Tres Gracias. Este día centenares de pontevedreses acuden ante la imagen del Nazareno, para solicitar su intercesión.
La pandemia ha propiciado algunos cambios en esta tradición, ahora ya no se acude a la pequeña capilla de la calle Tetuán, detrás del Teatro Principal. Las limitaciones de aforo motivaron en su momento el traslado de la imagen de Jesús Nazareno a la iglesia de San Bartolomé.
Las Tres Gracias están relacionadas con las tres caídas que sufrió Cristo durante la subida con la cruz desde el pretorio al monte del Calvario, y que se evocan en el Vía Crucis. La tradición dice que durante esta jornada el Cristo concede una de las tres gracias a quien se las solicite.
Voluntarios de la parroquia de San Bartolomé se encargan de organizar la hilera de feligreses y que la estancia en el interior del templo no se prolongue demasiado para dejar paso al siguiente grupo.
Forman parte de este "Día grande de Jesús Nazareno" los habituales puestos de venta. Todo muy bien organizado, a la entrada de la iglesia se venden velas, cirios y exvotos, y a la salida del recinto religioso, después de recoger la estampita, están los puestos de rosquillas y churros, sin duda un pecado venial.