La Brilat despide a los 280 militares que asumirán en Afganistán una misión con riesgo "calculado"

Pontevedra
20 de noviembre 2014

La base General Morillo de Figueirido acogió una parada militar bajo la lluvia y con escasa presencia de familias en la que el general de la Brilat les trasladó que les despide con confianza "porque sabemos que vuestra profesionalidad y preparación aseguran el éxito en el cumplimiento de la misión", pero inquietud porque "vais a enfrentaros a un ambiente hostil"

Acto de despedida del contingente de la Brilat que asumirá la misión en Afganistán
Acto de despedida del contingente de la Brilat que asumirá la misión en Afganistán / Mónica Patxot

La cuenta atrás definitiva está en marcha. Entre 260 y 280 soldados de la Brigada de Infantería Ligera (BRILAT) encaran ya los últimos días antes previos a asumir una misión "arriesgada", pero con un riesgo "calculado" en Afganistán y este jueves han dicho 'adiós' oficialmente a sus compañeros y jefes al tiempo que todos tenían el pensamiento en otro punto alejado del planeta, Mali, hacia donde este viernes se trasladará el segundo y último vuelo con militares de la Brigada que asumirán la próxima misión africana. 

La base General Morillo de Figueirido acogió una parada militar bajo la lluvia y con escasa presencia de familias en la que el jefe de la Brilat, el general de Brigada Luis Cebrián Carbonell, les trasladó que les despide con envidia, confianza, inquietud y orgullo. Confianza "porque sabemos que vuestra profesionalidad y preparación aseguran el éxito en el cumplimiento de la misión" e inquietud porque "vais a enfrentaros a un ambiente hostil". 

Ese ambiente hostil en que podrán encontrarse "riesgos, incluso graves" estará situado en la base de Herat, que está actualmente bajo mando de un coronel del Ejército del Aire y en la que tienen encomendadas las misiones de seguridad de la base de apoyo y del aeropuerto de Herat y del área de seguridad terrestre anexa, la última base que tienen las fuerzas de la OTAN en el mando regional Oeste, donde las tropas españolas han estado desplegadas durante diez años.

El regimiento de la Brilat empezará a trasladarse a Afganistán a partir del próximo 25 de noviembre, pero el despliegue oficial del contingente no se producirá hasta mediados de diciembre y no estarán operativos en la zona hasta los últimos día del año. Llegarán allí justo antes de Navidad, una época dura para estar alejados de sus familias, pero la práctica totalidad de los soldados tienen ya experiencia en misiones anteriores en Afganistán o en otra zona de operaciones, de modo que se le hará más llevadero. Será ya la sexta misión de la Brigada en el país asiático y se deja notar en el currículum de sus efectivos.

"Todas las misiones en las que participan las fuerzas militares entrañan riesgo, de no ser así no nos enviarían"

Las tareas que asumirán "entran dentro de la continuidad para la finalización de la misión en Afganistán", y, según sostiene el general Cebrián, "innegablemente sigue existiendo un cierto nivel de insurgencia en Afganistán", pero el jefe del contingente, el teniente coronel Jesús Manuel Diego de Somonte Galdeano, aseguró este jueves que, al ser una ciudad, la insurgencia no tiene tanta fuerza como en las anteriores zonas en las que trabajó el Ejército español.

"Todas las misiones en las que participan las fuerzas militares entrañan riesgo, de no ser así no nos enviarían", indicó el jefe de la Brilat, pero el jefe de ASPFOR XXXVI matizó que se trata de una misión que "actualmente es asumible" en la que "la amenaza que tenemos es bastante controlada".

"Básicamente les estamos acompañando de la mano y a lo largo del año que viene les vamos a soltar", explicó el teniente coronel De Somonte, que quiso mandar un mensaje de tranquilidad a las familias de los soldados y asegurar que "nos hemos adiestrado e instruido en el ambiente más hostil muy por encima del riesgo que podemos encontrarnos allí para afrontarlo perfectamente".