El sindicato alertó que varios fondos buitre aspiran a hacerse con el nuevo contrato del transporte sanitario urgente terrestre dejando en una situación marginal a las empresas de ambulancias de Galicia.
El portavoz del sindicato CIG, Xabier Aboi, señaló el interés de la multinacional de las ambulancias danesa Falck, o de la empresa Transport Sanitari de Catalunya (TSC), controlada por el grupo Invest Industrial; o Ambuibérica, controlada por el fondo de capital riesgo PAI.
Según informó la pasada semana el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, la contratación será por un montante global de 121 millones de euros para "un servizo de ambulancias mellorado e que non incrementa o seu custo". Aboi criticó este último aspecto ya que entiende que las empresas repercutirán en los trabajadores estos incrementos en el coste del servicio, "recortando o número de postos de traballo" y ofreciendo unas condiciones laborales "moi precarias".
Desde la CIG destacaron la importancia de contar con un servicio de ambulancias que pueda mejorar los tiempos de respuesta ante una emergencia sanitaria, una circunstancia que no se cumple, según CIG, debido a la "supresión" del servicio nocturno de ambulancias en algunos municipio como el de Marín.
Cuando se adoptó esta decisión en el año 2011, Xabier Aboi denunció "cinco muertos en Marín con situación de retraso de ambulancia". El sindicalista estableció una relación causal entre retraso y muerte, siendo imputado por la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Pontevedra por un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos en este ámbito. Además de las críticas políticas por parte de la conselleira Pilar Farjas, en aquel momento titular de Sanidade.
La CIG presentó este viernes un escrito en el Concello de Marín pidiendo una reunión de la junta de portavoces para que cumplan con el compromiso adquirido en 2011 por los políticos locales reivindicando la recuperación de un servicio "básico" tanto en Marín como en otros municipios limítrofes.
La propia alcaldesa de Marín, la popular María Ramallo, y representantes de los demás grupos políticos (PSOE, BNG y Mar-In), suscribieron entonces esta reclamación al Servizo Galego de Saúde (Sergas).
Aboi adelantó que la CIG va a empezar una campaña de información ante la opinión pública "con todo tipo de mobilizacións" para demandar la mejora del servicio.