El alcalde de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, y la presidenta de la Comunidad de Usuarios de la Traída de Aguas de A Reigosa, Teresa Escamilla, firmaron el acuerdo mediante el cual el Concello podrá disponer de un enganche para el suministro del aseo y la limpieza de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), no pudiéndose aplicar a ningún otro consumo relativo a su propio funcionamiento.
Desde el gobierno local señalan que con este convenio "se pone punto y final a la polémica surgida por la decisión unilateral del anterior alcalde de conectar esta instalación depuradora a la traída de aguas sin solicitar ni comunicar previamente a los vecinos sus intenciones".
Este acuerdo se establece por un periodo de seis meses transcurrido el cual se analizarán y se valorarán los consumos producidos optando, de acuerdo con los criterios que en su momento establezca la Junta Directiva a su prórroga o rescisión.
Con la intención de controlar el consumo que se realice en la dicha instalación se colocó un contador en el punto de suministro que parte de 1,8 metros cúbicos de consumo contabilizado. Una vez transcurrido este periodo de seis meses se valorará el gasto de agua real realizado para determinar su continuidad o suspensión.
El alcalde Andrés Díaz agradeció a los vecinos que conforman la Comunidad de Usuarios de la Traída de Aguas de A Reigosa "su comprensión y talante dialogante en la búsqueda de encontrar una solución satisfatoria a un problema que iba camino de enquistarse". Díaz les trasladó, en nombre del nuevo equipo de gobierno, sus "disculpas por el proceder del anterior regidor" y abogó por el "diálogo fluido y el entendimiento entre el Ayuntamiento y los vecinos para avanzar en la solución de los problemas".