Con la única abstención de Ciudadanos, la corporación municipal de Pontevedra ha instado al Servizo Galego de Saúde a reponer "sin más dilación" el médico en el consultorio de Ponte Sampaio, sin facultativo desde que se decretó el estado de alarma por la COVID-19.
El Concello se compromete, en virtud de este acuerdo apoyado por BNG, PSdeG-PSOE y PP, a colaborar con las autoridades sanitarias en la búsqueda de espacios alternativos para disponer de un lugar "adecuado" en el que pode ampliar el actual consultorio, que resulta insuficiente ante los protocolos de seguridad aprobados por la pandemia.
Así ha sido después de que dos ediles del BNG presentaran un voto particular, convertido posteriormente en enmienda, para modificar la moción presentada por los populares, en la que se instaba al gobierno municipal a ceder la biblioteca de Ponte Sampaio al Sergas para poder garantizar de nuevo la atención médica.
Rafa Domínguez ha defendido que convertir la biblioteca en la consulta del médico es "a priori" una solución "fácil, asumible y rápida" para que Ponte Sampaio recupere este servicio "en condiciones de seguridad" para los pacientes y para los propios profesionales.
El edil nacionalista Raimundo González ha señalado, por su parte, que esta biblioteca fue cedida en 2005 a los vecinos de la parroquia, por lo que sería "ilegal" cederla a un tercero y ha asegurado que existen "múltiples" espacios que pueden ser acondicionados para el médico.
"Hai sitios dabondo pero o Sergas parece que non ten o máis mínimo interese", ha señalado González, ante lo cual el portavoz del PP le ha pedido que "deje de enredar" y que el gobierno municipal ofrezca esta biblioteca "y si quiere poner más locales, adelante".
PABELLÓN DE VERDUCIDO
Por su parte, no ha prosperado la moción presentada por el edil popular Guille Juncal en la que reclamaba al gobierno municipal el arreglo del pabellón de deportes de Verducido, en "mal estado", según ha dicho, por el "nulo compromiso" del Concello con el rural y por la "dejadez" a la hora de abordar su mantenimiento.
Esta iniciativa solo ha contado con el voto favorable del PP y la portavoz del BNG, Carme da Silva, ha recordado que estas instalaciones "nin son municipais nin son un pavillón deportivo", ya que son propiedad de la comunidad de montes. Además, ha recordado que su construcción fue ejecutada "sen autorización" y que no cuenta con licencia de ocupación.
Da Silva ha señalado que el Concello está dispuesto a "estudar" la forma de regularizar la situación de este inmueble, pero ha recordado que en todo caso la responsabilidad sobre el estado de este centro deportivo recae sobre los comuneros.
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