Un doble crimen registrado a mediodía de este viernes en Soutomaior obligó a suspender el nuevo acto de protesta del vecindario de Ponte Sampaio, de A Canicouva y Soutomaior contra la política sanitaria del Servizo Galego de Saúde, al que echan en cara dejar sin médico el centro de salud de Ponte Sampaio, mantener el consultorio de Romariz (Soutomaior) cerrado desde hace cinco meses y realizar recortes de servicio que afectan a atención primaria y Pediatría.
El diputado del BNG en el Parlamento de Galicia y portavoz del BNG en Soutomaior, Manu Lourenzo, compareció este viernes ante los medios de comunicación acompañado por integrantes de la Plataforma Vecinal de Ponte Sampaio - A Canicouva para dar cuenta de esta protesta finalmente suspendida y del camino a seguir durante los próximos meses tanto por el vecindario como por el BNG.
Además de esta movilización que pretendía salir del puente medieval de Ponte Sampaio, para los próximos días y semanas tienen ya en mente varias protestas para continuar en la línea de las ya realizadas en los últimos meses, desde que la Xunta de Galicia optó por cerrar los consultorios de Ponte Sampaio y Romariz en plena pandemia. El de Ponte Sampaio abrió de nuevo, pero sin médico y el vecindario piensa continuar con las protestas hasta que se recupere el servicio.
De cara a un futuro próximo, se baraja una protesta de mayor tamaño con vecindario de todo el fondo de la Ría de Vigo que ponga sobre la mesa a situación que se vive también en otros ayuntamientos próximos como Vilaboa y, a nivel político, Manu Lourenzo anunció que llevará esta situación al Parlamento de Galicia.
En la protesta estaba prevista la presencia de vecindario de Soutomaior, Ponte Sampaio y A Canicouva y también de la diputada del BNG y vicepresidenta del Parlamento gallego Montse Prado y los concejales del BNG en Pontevedra Carme de la Silva y Xaquín Moreda. El BNG decidió finalmente suspenderla en señal de luto por las dos mujeres asesinadas -hermana y sobrina del autor del crimen- y estudiará otro día para su realización.
Manu Lourenzo recuerda que el cierre de estos dos consultorios obliga al vecindario de estas parroquias a desplazarse varios kilómetros para tener atención médica, con los gastos económicos asociados para pagar taxi o transporte público y también con dificultades en cuanto a la atención, pues muchas veces deben molestar a vecinos para que los acompañen y pasan de tener un médico a un lado de la casa a tener que acudir al centro de salud Virgen Peregrina de Pontevedra.
En el caso de Soutomaior, además, la política sanitaria que denuncian el BNG y la plataforma vecinal implica que los pacientes tengan listas de espera de hasta 10 días para una cita en atención primaria telefónica y afecta a la calidad de la propia asistencia, haciendo que muchos ciudadanos tengan que optar por acudir a los servicios de Urgencias o a la sanidad privada. En este ayuntamiento, denuncian que hay unos cupos sanitarios desorbitados (1.800 pacientes por médico) y que no se cubren las bajas ni las vacaciones de los profesionales sanitarios.
El diputado nacionalista por Pontevedra destacó que el vecindario afectado está dando un "exemplo de dignidade e de loita en defensa dos servizos esenciais" al movilizarse contra un problema que afecta a 10.000 personas de Ponte Sampaio y Soutomaior, que "non teñen un servizo sanitario minimamente digno".
En su opinión, el Sergas "trata de tapar con escusas técnicas unha cuestión política", que es "o desmantelamento da sanidade pública" y tratar de favorecer la sanidad privada y la respuesta que se encuentra es que el vecindario "si da a cara e se está a rebelar contra a situación".
"Non imos parar, non imos desistir ata que a situación se solucione", aseguró Lourenzo, muy crítico con la "situación vergoñenta" y con la política sanitaria del PP, que "leva no seu ADN" ir en contra de la sanidad pública.
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