El presidente del Consello Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas, Juan Gil de Araujo, estimaba este domingo que la vendimia de este año recogerá más de 37 millones de kilos de uva, un 15% más que el pasado año.
La cantidad final estará condicionada por las condiciones meteorológicas "especialmente si llueve o no".
En su intervención durante la lectura del fallo de los premios de la cata concurso del albariño, Gil de Araujo insistió en que "el buen trabajo realizado durante tantos años nos sirve de apoyo para seguir adelante. Cuando todo esto pase, nuestro reto será ordenar el crecimiento al que nos va a llevar la alta demanda de nuestros vinos".
En un mensaje positivo el presidente del Consello Regulador ha asegurado que "ni hubo cierres masivos de bodegas, ni caída de precios, ni la uva va a quedar en las parras". Y auguró que "va a haber una alta demanda de nuestros vinos, les vamos a sorprender muy pronto".
La previsión de esta Denominación de Origen es iniciar la cosecha en septiembre por eso, junto a la contratación de temporeros, se diseñan los protocolos anticovid. Esta D.O. cuenta con 180 bodegas y 6.000 viticultores, y durante la vendimia llegan a trabajar más de 8.000 personas.
Básicamente, a las ya conocidas medidas de protección se pretende dividir el trabajo en pequeños equipos conformados siempre por las mismas personas para poder limitar un posible contagio.
Por este mismo motivo en la bodega no se podrá bajar de los vehículos al entregar la uva, ni tener contacto directo con los trabajadores.
Además, las grandes cooperativas realizarán antes de la vendimia pruebas de Covid-19 a todos sus trabajadores.