Los problemas en el suministro de productos electrónicos y, especialmente, en los microchips han obligado a ampliar el plazo previsto para terminar las obras de eficiencia energética en el alumbrado de cinco parroquias de Pontevedra.
Estos trabajos, que ejecuta la empresa Setga, se han visto afectados sobre todo por el atasco en el tráfico marítimo que se registra en el puerto chino de Shanghái, que impide que la distribución de estos productos acumule demoras considerables.
Por ello, el cambio de toda la iluminación exterior de las parroquias de Marcón y Mourente se retrasará dos meses más de lo previsto y, en lugar de estar terminada en junio, el nuevo plazo de finalización de las obras queda fijado en el 2 de agosto.
En el caso de Verducido, Santa María de Xeve y Santo André de Xeve, por su parte, también se amplía el plazo en dos meses más, por lo que el nuevo alumbrado tendrá que estar listo antes del 24 de julio, en lugar de finales de mayo como estaba previsto.
RESCISIÓN DE LAS OBRAS DE ACEVI
La Xunta de Goberno municipal ha aprobado también iniciar los trámites para la rescisión de las dos obras adjudicadas a la empresa pontevedresa ACEVI, que renunció a estos contratos tras entrar en concurso voluntario de acreedores.
La ampliación del cementerio de San Mauro aún no había empezado por lo que el Concello devolverá los 12.000 euros entregados como garantía y podrá licitar de nuevo las obras, mientras que en el caso de la reforma del Teatro Principal la tramitación es más compleja.
El nivel de ejecución de esta obra alcanzaba el 15%, unos 28.000 euros, por lo que la resolución del contrato debe tener en cuenta esta situación y, a la hora de la nueva adjudicación, habrá que rehacer el proyecto constructivo.
Mientras eso no se resuelve, el Concello destinará unos 15.000 euros para contratar unas obras de emergencia que doten al Principal de aseos públicos, de forma que pueda retomarse su actividad cultural hasta que se adjudique la nueva obra.
En el Centro Sur, por último, también se realizarán obras de emergencia, valoradas en unos 83.500 euros, para sustituir las ventanas de las dos plantas que ocupará la residencia de Amencer, que provocaban filtraciones de agua que afectaban a su rehabilitación integral.