El Consello de la Xunta analizó un informe sobre los resultados de la campaña del centollo en 2021-2022 a partir de los datos de primera venta de este recurso en las lonjas y centros de venta autorizados de Galicia que reflejan los mejores datos en cuanto a capturas de la serie histórica, que se remonta a 1997.
La subasta de esta especie alcanzó en este período cifras récord al comercializarse más de 676.000 kilos, lo que confirma el buen estado del recurso en aguas gallegas, donde está sometido todos los años a un plan de gestión aprobado por la administración en consenso con el sector.
Estos cerca de 700.000 kilos suponen un incremento del 7% con respecto a la anterior campaña 2020-2021, que también resultó ser una de las mejores desde que se tienen registros. En términos de ingresos, los centros de primera venta facturaron cerca de 6 millones de euros, con un incremento también próximo al 7%.
La lonja de O Grove comercializó 94,3 toneladas de centollo a pasada campaña.
Los centros de primera venta facturaron cerca de 6 millones de euros
El informe de la Consellería del Mar destaca que, de los cerca de 700.000 kilos de centollo que se comercializaron en las lonjas gallegas en la campaña 2020-2021, la mayoría pertenecen a lonjas de la provincia de A Coruña (385.600 kilos), seguidas de las de la provincia de Pontevedra (265.000 kilos) y de las de Lugo (25.900 kilos).
Por centros, la lonja de A Coruña fue la que más cantidad despachó (172.000 kilos), seguida de las de Ribeira (105.000 kilos) y O Grove en tercer lugar.
En la pasada campaña participaron cerca de 850 embarcaciones de artes menores que descargaron una media global de 3.500 kilos de centollo al día, con el que la media por buque se situó en los 800 kilos. Estos datos también convierte a la campaña que acaba de finalizar en la más eficiente de la serie histórica. Cabe recordar que la veda comenzó el pasado 25 de junio en las provincias de A Coruña y Pontevedra y en la de Lugo el pasado día 2.
Estos resultados dan continuidad a la evolución de las ventas de este crustáceo en los últimos años, lo que apunta a un buen estado biológico de la especie "fruto de las medidas de gestión adoptadas", apunta la Xunta.