Francisco Marín, presidente de la Confederación Hidográfica Miño-Sil, afirma que este año se están registrando una presencia de lluvias poco habituales. Y, según los datos que maneja, la precipitación media en los meses de enero y febrero durante este año 2016 en la provincia se situó en 1.300 litros por metro cuadrado. La media habitual se sitúa en 570 litros y en 2015, la cifra era de 450 litros, tres veces menos que este año.
Estas lluvias fueron intensas, según comentaba Francisco Marín ante el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, con ayuntamientos que recogieron 200 litros por metro cuadrado en 24 horas, con vientos que superaban los 100 km/hora.
Esta situación provocó el arrastre de diferentes materiales en el cauce de los ríos con taponamiento de infraestructuras, que están apareciendo ahora cuando bajan las aguas de los ríos. El ministerio de Medio Ambiente invertirá 400.000 euros en la mejora de las sendas de los ríos que afectan al entorno del Miño como el Louro, Tea, Tamuxe, Pego, Cereixo y otros afluentes. Estos trabajos comenzarán durante la primera semana de mayo.
Cinco brigadas de cuatro operarios se encargarán de eliminar tapones, acarreos y restos vegetales y se ocuparán de la restauración de las márgenes más debilitadas por las crecidas.