"Este ano tócalle o gordo ao rural". Con esa expresión ha querido destacar el responsable de Facenda, Raimundo González, que en el presupuesto municipal de 2018 las parroquias de Pontevedra son las "grandes beneficiadas". A ellas se destinarán casi la mitad de los casi 11,5 millones de euros que se recogen en el capítulo de inversiones.
Es una de las tres grandes partidas del presupuesto que, con el borrador ya "moi avanzado", ascenderá a los 73,5 millones de euros. En él, crecerán tanto los gastos corrientes como el pago a los trabajadores del Concello.
Para personal se destinarán 21,9 millones, 600.000 euros más que en 2017, por la subida de sueldo del 1% decretada por el Gobierno central para este año y la previsión de que en 2018 aprobará un nuevo aumento del 1,5%.
Por su parte, los gastos corrientes alcanzan los 31,7 millones. Son 900.000 euros más. Raimundo González ha explicado que sube fundamentalmente por los nuevos contratos de agua y el servicio de ayuda en el hogar, la licitación del mantenimiento de los ascensores, las pruebas deportivas previstas en la ciudad y un plan de empleo de 500.000 euros.
En este sentido, el edil del BNG ha explicado que se trata de "un mix" de las propuestas del gobierno municipal, Marea y las asociaciones de vecinos y que incluirá todos los planes de formación del Concello. A ese dinero se sumarán 250.000 euros en ayudas y becas y otros 68.000 euros de los itinerarios ILES.
Los 11,5 millones de euros para inversiones son, reconoce el concejal de Facenda, casi un millón y medio menos que en 2017, aunque ha recordado que otros ocho millones llegarán a través de los fondos europeos DUSI para financiar los proyectos de reforma del Gorgullón, el Puente del Burgo y el núcleo de centralidad parroquial de Tomeza, entre otros.
Las principales actuaciones destinarán 1,8 millones de euros a los centros culturales de Estribela, O Burgo y Os Campos, 1,4 millones a obras de accesibilidad rural, 1,2 millones para la reforma de edificios municipales -entre ellos el nuevo de Herreros-, 1 millón para instalaciones deportivas, 900.000 euros para composteros o 775.000 euros para accesibilidad urbana.
Casi todas las partidas que se recogen en el capítulo de inversiones ya están vinculadas a un proyecto en concreto, por lo que Raimundo González ha destacado que no es "ambiguo", como solían criticar los portavoces de la oposición con cada proyecto de presupuestos.
Además, crecen en 600.000 euros las transferencias corrientes hasta los 4,95 millones de euros, fundamentalmente por 80.000 euros adicionales para el Pazo da Cultura, 30.000 euros para Turismo de Pontevedra, 425.000 euros para la renta social y 150.000 euros para el transporte metropolitano y a demanda.
Las grandes cifras de este presupuesto se cierran con las transferencias a proyectos con otras administraciones, que se situarán en los 934.000 euros y que incluyen dinero para el nuevo abastecimiento de agua de Pontevedra y la ría, ejecutado por Acuaes, las expropiaciones del nuevo acceso a Monte Porreiro, el proyecto del Gran Montecelo o el nuevo plan Monte Vivo.
El BNG ya ha entregado este borrador de presupuestos a los partidos de la oposición, con quien se empezarán a reunir a partir de la próxima semana. Será con Marea como "socio preferente", ya que González asegura que los contactos con ellos son "permanentes" y ya se le han recogido varias propuestas.
"Hai unha base sólida e agardo que poidamos chegar a bo porto", ha añadido Raimundo González, que fija la fecha de mediados de diciembre para la celebración del pleno en el que "se todo vai ben" se aprobarán las cuentas para 2018 sin los sobresaltos del pasado año.