La petición de indulto de Tamara y Ana gana adhesiones

Pontevedra
04 de mayo 2014

Anova Pontevedra se suma al apoyo público manifestado ya desde CC.OO. a las dos trabajadoras de la piscina de Campolongo condenadas tres años de prisión por la presunta participación en un piquete informativo, y que está cobrando fuerza a través de las redes sociales.Una petición en la plataforman Change.org supera las 2.500 firmas en dos días

Pancarta de apoyo a las trabajadoras despedidas durante el Primero de mayo Diego Torrado

Anova Pontevedra dio a conocer este domingo que apoya a petición de indulto para Tamara y Ana, las dos trabajadoras no sindicadas de la piscina de Campolongo que acaban de ser condenadas por la Audiencia Provincial de Pontevedra a tres años de prisión por la presunta participación en un piquete informativo durante la huelga de instalaciones deportivos del año 2010.

Este apoyo se une al ya manifestado públicamente por el sindicato CC.OO. y que está cobrando fuerza a través de las redes sociales. De hecho, existe ya una petición en la plataforman web Change.org que superó las 2.500 firmas en dos días pidiendo al ministro de Justicia, Alberto Ruíz Gallardón, que les conceda el indulto y cualquier orden de ingreso en prisión por una condena que consideran "desproporcionada e injusta".

En el caso de Anova Pontevedra, el partido opina que esta condena revela "el trato diferente" que la Justicia tiene con los ciudadanos dependiendo de la clase o posición social que ocupen. En su opinión, una vez más, la gente del común, especialmente quienes defienden los derechos fundamentales, "son objeto de una decisión injusta por parte del aparato del Estado".

Así las cosas, desde el partido nacionalista exigen a Gallardón que trate a Tamara y Ana "de la misma manera que ha hecho con corruptos y banqueros amigos, hoy en libertad," y que, por tanto, les conceda el indulto, que consideran que estaría "esta vez sí, justificado".

La petición activa en Change.org recoge que las dos condenadas reconocen que estaban allí, pero no hicieron nada, únicamente formaban parte del grupo de 50 o 60 personas que formaba un piquete, tal y como refrendaron los trabajadores citados por la acusación, pues "dejan claro que nadie vio que tiraran algo a la piscina, todos declararon que siguieron en su puesto de trabajo y que en ningún momento se sintieron coaccionados".

Además, añaden que ni Tamara ni Ana pertenecen ni pertenecieron nunca a ningún sindicato, al igual que tampoco tienen antecedentes de ningún tipo, sino que son dos trabajadoras corrientes, que "por ser conocidas se les acusó de todo lo sucedido". "Igual que fueron ellas, podíamos haber sido cualesquiera de nosotros. Para agravar un poco más la situación, una de ellas, Tamara, se encuentra embarazada de tres meses y medio", concluyen.