La Policía Local de Poio denunció este fin de semana a ocho personas por incumplir las restricciones para frenar el avance de la pandemia de la covid-19. En la tarde del sábado, una patrulla se desplazó a Raxó después de recibir el aviso de una vecina alertando de la celebración de una fiesta en el interior de una vivienda. Los agentes constataron que en el inmueble había ocho personas no convivientes y procedieron a denunciarlas.
Los guardias procedieron también a realizar inspecciones en diversos establecimientos hosteleros del municipio para comprobar que la reapertura del sector se adaptaba al plan de desescalada.
La labor de los agentes se centró fundamentalmente en informar a los profesionales sobre cuestiones novedosas como la obligación de colocar carteles informativos sobre el aforo o el precintado de mesas y sillas que no se utilicen para garantizar el 50% de ocupación o la implantación de un código QR para el rastreo de posibles contagios.
Aunuqe no se tramitó ninguna denuncia en este ámbito, la Policía Local realizó cuatro requerimientos en otros tantos locales para advertir de la necesidad de cumplir con el horario de cierre.
Actualmente, Poio registra 33 casos activos y una incidencia acumulada a 14 días de 105 casos por cada 100.000 habitantes.