Antes de que acabe este mes de octubre, el Concello de Poio espera recepcionar las obras de la primera fase de humanización del paseo marítimo de Raxó.
Así lo ha asegurado el alcalde de Poio, Ángel Moldes, que ha afirmado que "se o tempo nolo permite" a los trabajos en la calle Ramón Encinas ya que le quedan apenas dos semanas.
Estas obras, que permitirán recuperar parte de la fachada costera de la localidad, supusieron una inversión de más de 800.000 euros, de los cuales medio millón procedieron de una ayuda del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Esta actuación permite además actualizar el sistema de saneamiento, las pluviales y de telecomunicación de esta zona, además de la pavimentación de 300 metros de paseo con materiales sostenibles, así como la creación de dos zonas exclusivas para peones.
Una de estas zonas está en la parte más próxima a la playa y la otra se habilitó hacia las viviendas y los locales existentes en la zona.
Una vez finalizados estos trabajos, a los que ya solo les resta las tareas de hormigonado, las obras continuarán con una segunda fase, entre el puerto de Raxó y su conexión con la PO-308.
Moldes espera que las molestias para los vecinos sean menores ya que, a diferencia de Ramón Encinas donde solo había un único acceso, en este tramo hay tres viales "que nos permiten comunicar a zona e derivar o tráfico sen ningún tipo de problema".