La reforma de la calle Progreso se hará por fases para reducir las molestias

Sanxenxo
01 de octubre 2018

El Concello de Sanxenxo ha anunciado este lunes que las obras de reforma integral de la calle Progreso, un proyecto en el que se invertirán 2,5 millones de euros, se ejecutará en tres fases para reducir las molestias a comerciantes y vecinos

Calle Progreso, en Sanxenxo
Calle Progreso, en Sanxenxo / Concello de Sanxenxo

El Concello de Sanxenxo ha anunciado este lunes que las obras de reforma integral de la calle Progreso, un proyecto en el que se invertirán 2,5 millones de euros, se ejecutará en tres fases para reducir las molestias a comerciantes y vecinos.

Hasta que no se termine la que está en obras, ha garantizado el gobierno municipal, no se iniciarán los trabajos en la siguiente. En total, la reforma está prevista realizarse en doce meses, pero el Concello confía reducir los plazos a nueve meses.

En la primera fase se reformarán los 470 metros comprendidos entre la rotonda de Arnelas y el cruce con la EP-9205, la carretera de Fontoira. Mientras se corta este tramo al tráfico habrá dos itinerarios alternativos a cada lado de la calle Progreso. 

La segunda fase, por su parte, actuará sobre los 260 metros desde donde concluye la primera hasta el cruce con la carretera EP-9203, la calle Sanxenxo, y la calle Consistorio. En esta fase se va a trabajar a media calzada y, por tanto, mientras duren las obras siempre habrá uno de los dos carriles abiertos y una alternativa para el carril cortado. 

La obra concluirá con la reforma de los 550 metros que van desde donde acaba la segunda fase hasta la confluencia de la calle Progreso con la avenida de Madrid. Habrá dos alternativas de tráfico, una por encima de la calle Progreso y otra por la avenida de Madrid y el paseo de Silgar

El proyecto contempla dos glorietas o rotondas que permitirán agilizar el tráfico y mejorar la seguridad vial. La primera rotonda tiene un diámetro de 27 metros y se construirá al inicio de la calle, en la confluencia con la avenida de Madrid; mientras que la segunda, con un diámetro de 28 metros, estará en el cruce con Castelao y la carretera de Nantes. 

Otra de las mejoras será la ampliación de las aceras que, como mínimo, pasará a tener un ancho de 1,8 metros. Se colocarán losetas y bordillos de granito como la avenida de Madrid. Además, habrá zonas ajardinadas y espacios mejor ordenados.

Como todo proyecto de humanización, las obras reducirán las plazas de aparcamiento donde no hay acera suficiente. En cualquier caso, aclaran desde el Concello, se contemplan 76 plazas de aparcamiento, cuatro zonas de carga y descarga y tres zonas de aparcamientos de autobús.  

La obra se completa con la colocación de nuevo mobiliario urbano, la sustitución de la red de saneamiento y la creación de una red separada de pluviales que evitará los problemas de inundación y saturación de la vieja red, soterrando además parte de la red eléctrica y telefonía.