Pontevedra quiere arrancar el año 2023 con una casa consistorial completamente renovada. Ese es el plazo que maneja el gobierno municipal para la rehabilitación del histórico inmueble de la Plaza de España, una actuación que acaban de sacar a licitación.
El coste de esta intervención se elevará hasta los 1,36 millones de euros. El aumento, con respecto a los 700.000 euros que figuraban en el anteproyecto, se debe fundamentalmente al incremento en los costes de materiales y la mano de obra por la crisis de la covid-19.
Así lo ha explicado la portavoz del gobierno municipal, Anabel Gulías, que ha detallado la importancia que tendrá en toda esta actuación el diseño y la calidad de los materiales, pensado para que este "emblema" de la ciudad luzca en todo su esplendor.
Por ello, se incluirá como mejora el mobiliario y del equipamiento de la casa consistorial que, aprovechando materiales gallegos, tendrá como base la madera y el acero. Contendrá elementos diseñados específicamente para este proyecto. Está valorado en 121.000 euros.
"Queremos que sexan materiais de calidade, materiais nobres, mais tamén modernos e creativos, que combinen coa tradición", ha señalado Gulías.
En cuanto a la reforma en sí, el proyecto de ejecución apenas presenta cambios. La empresa que consiga este contrato deberá completar la obra en un plazo de doce meses.
El acceso a la casa consistorial pasará a ser por la Rúa Alhóndiga, por donde se creará un gran vestíbulo de entrada que conectará con un ascensor que solucionará los problemas de accesibilidad y que permitirá a los usuarios llegar hasta su planta noble.
Además de este vestíbulo, en esta zona se habilitarán aseos accesibles -con zona para ostomizados- y una sala de lactancia. Por esta área también se podrá acceder al semisótano en el que, por ahora, se mantendrá parte del archivo municipal.
La actual entrada por la Plaza de España solo se abrirá en ocasiones señaladas. Será un espacio diáfano y se retirarán tanto las cabinas como la cristalera de acceso para que las escaleras de piedra cobren todo el protagonismo.
La reforma de la planta noble permitirá recuperar el antiguo salón de plenos, que pasará a ocupar todo el largo de la fachada hacia la Plaza de España. Será un espacio versátil y funcional pensado para acoger todo tipo de actos sociales.
La fachada hacia la Rúa Alhóndiga acogerá el área de recepciones institucionales y habrá un despacho para el alcalde y diversos espacios auxiliares, entre ellos un aseo.
El espacio que queda en medio del edificio, según recoge este anteproyecto, será habilitado como sala de espera, espacio de almacenaje y otras cuestiones que contribuyan a la funcionalidad de toda la casa consistorial.
La rehabilitación, según ha explicado Anabel Gulías, se ejecutará con fases. Las obras comenzarán por la zona de trabajo de las oficinas técnicas de arquitectura e ingeniería, que deberán de ser reubicadas durante estos trabajos.