Tras dos meses de recuperación, la tortuga que apareció varada a comienzos de mayo en la playa de Abanqueiro en Boiro ha emprendido su rumbo hacia las aguas del Caribe. Su punto de partida fue el puerto de O Grove, desde el que ha regresado al mar.
La tortuga, que fue bautizada con el nombre de Abanqueiro, llegó a la costa gallega intoxicada por la ingesta de plásticos marinos.
El personal del Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (CEMMA) fue el que se encargó de facilitar todos los cuidados oportunos para recuperar a la tortuga, que mejoró su estado tras expulsar el plástico que le obstruía de manera parcial su sistema digestivo.
En el momento en el que fue localizado, el ejemplar medía 31 centímetros, pesaba dos kilos y presentaba varias heridas de poca consideración en las aletas y en la concha. Su recuperación fue despacio, ganando peso hasta conseguir los 2,3 kilos y curar sus heridas.
Las actuales condiciones oceanográficas garantizan el camino de Abanqueiro hacia el sudoeste, buscando las corrientes que le permita el retorno al Caribe. Para evitar situaciones de riesgo, los ejemplares como este son liberados fuera de las rías.
En su suelta participó la directora xeral de Patrimonio Natural, Belén do Campo, que destacó la importancia de evitar arrojar plástico al mar, pues es un foco importante de contaminación y la causa de la muerte de muchas aves y mamíferos que habitan en las aguas gallegas
En los últimos veinte años se recuperaron en Galicia 123 tortugas marinas vivas, algunas de ellas de hasta dos metros de longitud y 400 kilos que acabaron atrapadas en cabos y aparajos en el mar. En más del 70% de los casos los animales, tras ser atendidos, regresaron con éxito a su hábitat marino.