El batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegado desde el pasado 1 de julio en la base General Morillo de Figueirido dentro de la campaña especial de lucha contra los incendios forestales en Galicia ha dado por cerrado este lunes el operativo. Se ha despedido ya de la que ha sido su casa en los últimos tres meses tras haber intervenido tan sólo en cuatro grandes incendios forestales, una actividad muy inferior a la de años especialmente activos como 2017, pero superior a la del año pasado.
La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, acudió a despedir al contingente del V Batallón de la UME al Lago de Castiñeiras, a pocos metros de la base de la Brigada Galicia VII Brilat en la que estaban desplazados. Tras un pequeño discurso en el que les agradeció su "colaboración inestimable", saludó la cada uno de los 25 militares desplegados uno por uno y le dio las gracias por su trabajo.
Una vez oficializada su despedida, los militares pusieron rumbo de regreso a la Base de San Andrés del Rabanedo, en León. Se fueron en medio de una lluvia insistente, justo la misma que los acompañó durante buena parte del verano, facilitando un tiempo que, sin duda, contribuyó a que se haya reducido su actividad.
Atrás quedan tres meses en los que toda su actividad se concentró entre los días 5 y 15 de septiembre. El comandante Campaña, encargado del cierre del destacamento, explicó que el despliegue incluyó la presencia permanente en Galicia de 25 militares y una serie de medios técnicos, entre los que hay destacar tres autobombas y una nodriza, y que en esos diez días de este mes de septiembre se ha concentrado la intervención de este destacamento de Figueirido y de otras unidades de la UME. han intervenido en los grandes incendios de A Gudiña, Porto do Son, Fisterra y Ribeira.
Maica Larriba recordó las olas de incendios de 2006 y 2017 destacó que "afortunadamente" este año no ha tenido la incidencia de años anteriores. "La mejor noticia es que este año hayamos tenido poca actividad", Insistió a modo de balance, pues "la mejor noticia" es que no haya habido grandes incendios forestales y que, por lo tanto, la UME no haya tenido que intervenir con la intensidad con la que ha intervenido en otros periodos.
La UME ha dado por cerrado este lunes el despliegue de esta campaña, pero el comandante Campaña insistió en que durante el resto del año "si es necesario cualquier tipo de refuerzo o hay cualquier intervención se desplazarían los medios", tanto los de la base de León -que prestan atención prioritaria a cuatro comunidades autónomas- como del resto de bases de España, como ocurrió en 2017, cuando hubo más de 900 efectivos desplegados en Galicia, o acaba de pasar en Levante por las inundaciones de Alicantes y Murcia.
La subdelegada del Gobierno se ha referido a esa reciente intervención y al cariño demostrado por la población de Orihuela al destacamento que les ayudó durante las inundaciones e insistió en su orgullo por disponer en el Ejército Español de una unidad de élite que "ha demostrado en muchísimas ocasiones su capacitación profesional y su disposición a estar cerca de los ciudadanos en momentos tan críticos".