De las más de 20 empresas que presentaron ofertas para asumir la construcción del nuevo edificio judicial de A Parda, en Pontevedra, seis o siete han presentado unas cifras que caen en baja temeraria, lo que ha obligado a la Xunta de Galicia a estudiarlas con mayor detenimiento y, por consiguiente, ha retrasado todo el procedimiento de licitación de la obra. Así lo ha anunciado este miércoles el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda.
El también conselleiro de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza ha explicado que los plazos que estipula la ley en estos casos implicarán que el proceso de estudio de las ofertas de las constructoras que son anormalmente bajas durará todo el mes de marzo. El siguiente paso será que a lo largo del mes de abril se adjudique la ejecución de la obra.
Rueda reconoce que se ha producido un retraso en el proceso de licitación de este proyecto, cuya licitación ha empezado ya a finales de 2015, pero confía en que ese tiempo perdido se recupere porque la práctica totalidad de las empresas que han presentado ofertas han redactado proyectos con un plazo de ejecución de las obras un 10 por ciento inferior al establecido inicialmente en el proceso de licitación de la Xunta de Galicia. Finalmente, se espera que los plazos de ejecución previstos se mantengan.
El proyecto de construcción del edificio judicial de A Parda cuenta con un presupuesto base de licitación de 20 millones de euros. Se trata de un nuevo inmueble de más de 21.000 metros cuadrados que se construirá en un terreno anexo al edificio actual cedido por el Concello de Pontevedra. Tendrá más de 28 unidades judiciales, agrupará todos los juzgados dispersos en la actualidad y estará comunicado a través de una pasarela con el actual edificio judicial, formando un único complejo.