El gobierno gallego se ha defendido este miércoles de las críticas que está recibiendo de parte de la sociedad pontevedresa después de que el Ateneo de Pontevedra haya quedado fuera del reparto de los locales que la Xunta de Galicia cede a entidades sociales en su edificio de Benito Corbal.
A través del jefe territorial de la Vicepresidencia, Ramón Pereiro, el ejecutivo autonómico recuerda que el criterio para la cesión de estos locales "es exclusivamente técnico".
Así, la Xunta defiende la "total imparcialidad" de un proceso cuyos criterios de evaluación fueron debidamente publicados del Diario Oficial de Galicia y no recibieron alegación alguna.
La encargada de valorar el cumplimiento de los criterios, apunta Pereiro, fue una comisión formada por técnicos funcionarios que se centraron en los parámetros indicados en el DOG.
Además, para mantener la imparcialidad del proceso, la comisión solo tuvo en cuenta a documentación presentada por cada entidad, "sin entrar a valorar su trayectoria, relevancia o incluso de las iniciativas llevadas a cabo que no hayan estado debidamente recogidas en la documentación".
La Xunta recuerda que en el año 2019 se emitieron una serie de autorizaciones de uso por concurrencia competitiva que finalizaban en julio del presente año.
Llegado ese momento, todas las asociación que estaban ocupando uno de los locales del edificio de Benito Corbal quedaron a expensas de volver a solicitar uno de los espacios y que este les fuera admitido.
Por lo tanto, según Ramón Pereiro, "no se expulsó a ninguna de las asociaciones instaladas en este edificio, sino que el período de la autorización llegó a su fin".
El jefe territorial se mostró comprensivo con todas las entidades que no consiguieron uno de los locales que solicitaban y agradeció la importante labor desempeñada por todas ellas.