El encuentro de la red española de las ciudades de los niños, proyecto impulsa el pedagogo Francesco Tonucci, mantuvo este viernes en Pontevedra una jornada de trabajo para desarrollar, contrastar y debatir los trabajos realizados en los diferentes ayuntamientos y entidades.
Divididos en tres grupos, el de planificación compartida, juego y espacio público; consejo de los niños y niñas y autonomía, todos ellos concluyeron que la recuperación del espacio público es un derecho de los ciudadanos, beneficioso para todos los integrantes de las ciudades.
En ellos se subrayó que la filosofía de las ciudades de los niños que propone Tonucci -diseñar las ciudades bajo el paradigma de los niños y niñas para que sean válidas para todos- tiene que obligatoriamente estar respaldada por una apuesta política "valiente" en la que la prioridad sea la recuperación del espacio público para las personas.
Así, la primera y más importante conclusión es que la utilización del espacio por los ciudadanos es un derecho que se vuelve irreversible: una vez que un área se restringe a los vehículos, todos los ciudadanos, y particularmente niños y niñas, se benefician.
Otra de las conclusiones asumida por todas las entidades presentes es que es posible recuperar el espacio público en todas las ciudades, independientemente de su tamaño: pequeñas villas o grandes núcleos, siempre adaptando las fórmulas a las singularidades de cada lugar.
En el caso de villas en las que el modelo ya está implantado en los núcleos urbanos, la apuesta es trasladarlo, como en el caso de Pontevedra, también a las zonas del rural.
Otra de las conclusiones es que es fundamental a la hora de rediseñar los espacios contar con la participación de la ciudadanía -con niños y niñas como ciudadanos con pleno derecho- en cada uno de los proyectos y que es preciso generar espacios de uso compartido y no segregado para la convivencia.
Toda esta filosofía, según estas ciudades, debe aplicarse desde todas las áreas de gobierno, no sólo el urbanismo, sino también la educación, juventud o promoción económica, implicando además a la comunidad educativa.
Finalmente, se analizaron las dificultades para que padres y madres pierdan los miedos sobre el desarrollo de niños en su entorno. Por este motivo la principal conclusión fue la necesidad de actuar recuperando el espacio público de forma contundente, habida cuenta la participación de las administraciones, familias, escuelas y comunidades y la sensibilización.