Las Festas del Carme de Marín supusieron una valiosa inyección económica para la economía local. El formato escogido, pequeño, disperso y de apoyo a lo local, supuso una inversión cercana a los 155.000 euros por el Concello.
“En todo momento apostamos pola contratación de artistas e grupos locais para a animación musical que se espallou polas rúas e prazas”, explicó la concelleira Marián Sanmartín, que también incidió en que los trabajos de montaje, producción y demás cuestiones relacionadas con los espectáculos festivos recayeron en empresas de la villa o de la comarca.
El gasto en pasacalles, charangas, actuaciones de la banda de música, las batucadas y las actuaciones infantiles ascendió a 42.000 euros. Una cantidad a la que se suma lo invertido en los conciertos y espectáculos de la Plaza de España y del Parque Eguren, sobre 80.000 euros. Además, hubo otra partida dedicada a la iluminación, cercana a los 4.000 euros de inversión; y otra adicional en materia de seguridad y cumplimiento de las normativas covid cifrada en 15.000 euros.
"O noso obxectivo era que estas festas tamén supuxeran unha axuda para un sector, como é o cultural e o musical da nosa vila, que tamén está notando en carne propia as consecuencias da pandemia e que precisa de programacións estables que lles permitan seguir realizando a súa actividade", explicó Sanmartín.
También la hostelería se vio beneficiada de la confección de un programa que llevó actividades de ocio, música y cultura por las diferentes plazas y calles de la villa.