Las medidas de calmado de tráfico adoptadas por el Concello de Pontevedra se dejan notar en el balance de la siniestralidad vial. Con su aplicación se han reducido de forma considerable los atropellos y accidentes con bicicletas, en unas cifras en las que la concejala de Seguridad, Carme da Silva, y el intendente jefe da Policía Local, Daniel Macenlle, ven una relación directa con una de las últimas medidas: la reducción de la velocidad a 30 kilómetros por hora en todas las vías municipales.
Ambos han presentado el balance de actividad de la Policía Local en 2012 y han indicado que mientras que el número global de accidentes registró un pequeño incremento (pasó de 826 en 2011 a 845 el año pasado, 19 más), en los más directamente vinculados con la velocidad el descenso ha sido notable. Así, los atropellos pasaron de 50 a 37 y, de ellos, solo 12 graves. Igual evolución vivieron los sinestros de bicicleta, que se quedaron en 14 en el último año y solo en uno hubo un herido que requiriese asistencia hospitalaria.
Los heridos y la intervención de la Policía Local en los accidentes son otro barómetro a tener en cuenta a la hora de medir la siniestralidad. Así, en 2012 se redujeron de 531 a 511 los siniestros en los que los implicados requirieron que se levantase atestado policial, esto es, los más graves. En cuanto a los heridos, se produjo un repunte en los considerados graves (aquellos que requieren asistencia hospitalaria), que pasaron de 9 a 21 en un año, pero se redujeron los de carácter leve, de 113 en 2011 a 106 el año pasado.
El repunte en los heridos graves y accidentes siembra cierta preocupación en la edil de Seguridad y la Policía Local, que señalan que siempre que haya un solo siniestro ya será un dato para seguir adoptando nuevas medidas, pero ambos coinciden en señalar que a la hora de analizar la siniestralidad de un municipio es necesario "atender á evolución" y no quedarse en los datos de un único año.
Desde 2007 se ha pasado de 1.055 a 845 siniestros en un año en el término municipal
Las estadísticas a más largo plazo permiten concluir que "chega un momento no que é difícil baixar" y toda reducción de los accidentes "van baixando moi lentamente". En este mismo contexto, cualquier pequeño aumento de dos o tres accidentes puede disparar las estadísticas cuando, en realidad, el balance sigue siendo de un número muy inferior a hace tan sólo cinco años. Desde 2007 se ha pasado de 1.055 a 845 siniestros en un año en el término municipal.
Detrás de este descenso de la siniestralidad, la Policía Local también sitúa el aumento de las campañas de seguridad vial (en 2012 hubo 20) y de la tarea preventiva. En este punto, resulta destacable el incremento del número de controles de alcoholemia realizados en el último año. En 2006 se registraron 1.353 pruebas, en 2009 se habían elevado a 2.108, en 2011 ya fueron 3.105 y en 2012 se dispararon a 5.501.
Este incremento en más de 2.000 test de alcoholemia realizados a los conductores se deja notar en las cifras de positivos registrados. En 2006 habían sido 64, en 2011 ya fueron 121 y el año pasado se detectaron 181. A pesar de ser un número muy superior al año anterior, el promedio de positivos por cada prueba realizado se redujo de 4,9 a 3,3% en seis años. Carme da Silva concluye que esta reducción es sinónimo de que en las vías pontevedreses "cada vez é menos a xente que comete o tremendo erro de conducir baixo os efectos do alcohol".
Macenlle llama la atención sobre el elevado número de accidentes que se producen por despistes
A las cifras de alcoholemia positivos hay que unir las de personas a las que se detecta que conducen bajo los efectos de las drogas. En 2012 la Policía Local 'pilló' a 17. Tan solo se realizaron 28 pruebas, de modo que el promedio de positivos se queda en el 60,71%. Ante estas cifras, los responsables policiales y políticos llaman la atención sobre el hecho de que tan sólo se somete a los narcotest a los conductores que teniendo síntomas de ir bajo los efectos de alguna sustancia dan negativo en alcoholemia, esto es, se afinan mucho las pruebas, de ahí que haya un porcentaje tan alto de positivos.
Daniel Macenlle hizo también un ejercicio de reflexión sobre la accidentalidad en la presentación de la memoria anual del Cuerpo y ha dicho que conviene estudiar las causas de los accidentes. De este análisis le "chama a atención" que la causa más frecuente de los siniestros son los despistes, "o que nos leva a pensar que imos ter que pensar en facer algo cos conductores, algunha campaña ou chegar a eles dunha forma orixinal, para despertar a conciencia" y que presten más atención al volante. Un ejemplo de estos despistes es que en 2012 cuatro de los 21 heridos graves lo fueron en accidentes provocados por conductores que estacionaban dando marcha atrás.