Las trabajadoras de la tienda de Kiddy's Class en Pontevedra han protagonizado una concentración de protesta ante la sede del Grupo Inditex en el Polígono de Sabón.
Tras resolverse el conflicto en Bershka ahora son las empleadas del Kiddy's Class las que denuncian "discriminación" al mantener unas condiciones laborales diferentes al del resto de cadenas, pero también a las que las empleadas de la misma marca tienen en otras provincias como la coruñesa.
Por ello reclamaron ante la sede de la multinacional que se les equipare laboralmente además de otras mejoras en el convenio.
La delegada sindical de Kiddy's Class en Pontevedra, Leticia Recamán, explicó que también reclaman un plus de asistencia al trabajo que implicará un mínimo de 80 euros en el salario al mes -en función de las horas de trabajo de cada contrato-, el mismo pago por cada domingo trabajado -en la actualidad cobran 80 euros y en Zara, 160- o que se equiparen los derechos a la hora de favorecer la lactancia materna y la conciliación de la vida familiar y laboral.
En la tienda de Kiddy's Class en Pontevedra trabajan 12 personas, más de la mitad con un contrato de 27 horas.