Los trabajadores de los quioscos de la Rede Galega de Kioscos (Regaki), de la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (Cogami), no tendrán que volver a trabajar en los establecimientos a los que seguían asistiendo a diario desde que en noviembre de 2014 la empresa solicitó un concurso de acreedores que incluía un Expediente de Regulación de Empleo. En los últimos tiempos acudían pasando frío, pues a finales de diciembre les habían cortado los servicios básicos de luz y agua.
Los administradores concursales les dispensan de seguir acudiendo a sus puestos de trabajo. Han tomado esa decisión basándose en que las circunstancias actuales en las que se halla la empresa "pueden llegar a comprometer que la prestación de servicios sea desarrollada en condiciones óptimas de seguridad" para los trabajadores que prestan servicios en los quioscos, que en el caso de Pontevedra afecta a ocho personas de tres quioscos situados en Rosalía de Castro, plaza de Galicia y avenida de Vigo.
En un comunicado que fue remitido a los representantes de los trabajadores este lunes 9 de febrero, la Administración concursal explica que decidió conceder una licencia retribuida a la totalidad de la plantilla. La medida se aplicará de forma inmediata y durará hasta que el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña tome una decisión definitiva sobre el Expediente de Regulación de Empleo tramitado en el marco del concurso voluntario de acreedores.
Con esta medida, los trabajadores quedan dispensados de la prestación de servicios, pero conservarán su salario íntegro, si bien actualmente no lo están recibiendo, pues ya les adeudan las nóminas de noviembre, diciembre y enero y la paga extra de Navidad.