Los arqueólogos descubren el esqueleto de un segundo bebé en el Campo de A Lanzada

Pontevedra
23 de septiembre 2016

En menos de una semana, y tras el descubrimiento de Cornelia y de un neonato del siglo I D.C., el equipo de arqueología de la institución provincial encuentra el cuerpo de otro bebé menor de un año, probablemente del mismo siglo, y dos estructuras anteriores

Campo de A Lanzada
Campo de A Lanzada / Deputación

En las últimas horas, y en la misma semana del descubrimiento de los restos de una mujer, bautizada como Cornelia, y de un neonato del siglo I después de Cristo, acaba de aparecer el esqueleto de un bebé menor de un año, probablemente del mismo siglo, y dos estructuras rectangulares anteriores.

Este esqueleto está en muy buen estado de conservación, se encuentra a seis metros del primer cuerpo del neonato. Segundo indicaron los arqueólogos tras efectuar el trabajo de campo, a falta de los estudios que lo confirmen, se trata de un menor de un año que pertenece al siglo I después de Cristo, que probablemente fue enterrado, dada su posición y a diferencia del primer bebé aparecido (que se cree que fue enterrado probablemente en un saco), siguiendo algún tipo de ritual.

La presidenta de la Deputación de Pontevedra, Carmela Silva, adelantó que a comienzos de la próxima semana la doctora en Antropología Física de la Universidad de Santiago de Compostela, Olalla López, acudirá nuevamente al Campo de A Lanzada para poder trabajar sobre este nuevo esqueleto aparecido.

Para los especialistas de la Deputación de Pontevedra, este hallazgo vuelve a poner de manifiesto que la necrópolis de A Lanzada se extendió más allá del que se pensaba en un primer momento, hasta llegar a situarse a un lado de los habitáculos destinados a viviendas.

Además del esqueleto del bebé, el equipo de arqueología de la institución provincial acaba de encontrar dos estructuras rectangulares bajo la necrópolis que podrían ser, a falta de estudios que lo confirmen, anteriores al siglo I.

Este descubrimiento supone una novedad con respeto a los hallazgos anteriores ya que se trataría de estructuras anteriores al siglo I, cuando todo lo que está apareciendo hasta el momento se corresponde a períodos ubicados entre los siglos I e III después de Cristo.