En pleno debate político sobre el Plan de Emerxencias, los bomberos del consorcio provincial contra incendios y salvamento de Pontevedra, integrado por los parques de Vilagarcía, Ribadumia, O Morrazo y Baixo Miño, han iniciado una huelga indefinida este lunes 8 de agosto para reclamar unas mejoras laborales y salariales que, según exponen, la empresa encargada de infraestructuras (MATINSA) no está atendiendo.
Exigen el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia reconociendo el derecho de los trabajadores para no verse perjudicados por la aplicación del IPC negativo, aplicado previamente por la empresa; el cumplimiento de la homogeneización de condiciones laborales de los trabajadores dedicados al sector de emergencias; la cobertura de bajas de larga duración y la adopción de las obligaciones contractuales de la empresa.
Señalan que, por ejemplo, los bomberos no reciben las 63,25 horas de formación a los trabajadores; los vehículos carecen de seguro a todo riesgo y de geolocalización; no se repone el material personal de los trabajadores o las instalaciones se encuentran en condiciones de abandono, según apuntan. También señalan que todos los bomberos se jubilan al cumplir 60 años menos los comarcales gallegos, que lo hacen a los 67.
Desde el colectivo de Bomberos Comarcais de Pontevedra ya afirman que la huelga apenas se a notar en el servicio que se presta. Van a estar disponibles tres trabajadores, un jefe de turno conductor junto a dos bomberos-conductores, de guardia. Es el mismo equipo de efectivos que durante todo el año. Precisamente, este colectivo reclama la dotación de cinco bomberos por guardia, tanto para las sustituciones como para tener un equipo SOS, encargado de rescatar a los que intervengan en caso de accidente.
El comité de empresa del consorcio, formado por representantes de los sindicatos UGT, CIG, SIBGAL y CC.OO., quieren que este servicio sea tomado en serio por las administraciones y cuenten con los medios necesarios. Si la huelga no surte efecto, no descartan adoptar otras medidas más contundentes.