Altas temperaturas, vegetación seca, baja humedad y fuertes rachas de viento. Es el cóctel perfecto para la expansión descontrolada de un incendio forestal. Fueron los ingredientes que se dieron en aquella jornada fatídica de octubre del 2017 cuando ardió buena parte del sur de Galicia y los mismos que volvieron a darse a comienzos de esta semana que, por fortuna, se saldaron sin consecuencias graves gracias a la rápida intervención de la brigada de bomberos forestales del Distrito 19 para sofocar dos incendios provocados por quemas de restos agrícolas que se descontrolaron.
"Hay que tener mucho cuidado y en días como estos, aunque tengas los permisos y adoptes las medidas de seguridad necesarias, es preferible evitar quemas porque se genera una alarma que moviliza a los bomberos y además supone un riesgo adicional", explica Iván Pérez, bombero forestal y presidente de la Mancomunidad de Montes de Pontevedra.
En dos días consecutivos, la brigada se vio obligada a intervenir por dos sucesos similares. El primero ocurrió en Cangas. "Una quema mal extinguida, por el viento volvió a prender y se expandió a terreno forestal, quemó 3.500 metros cuadrados", explica Pérez. Y al día siguiente, en Salcedo, en el entorno del centro Carrefour, "por el viento saltó una pavesa de una quema agrícola y prendió en un punto de monte´e incluso llegó a saltar la autopista pero por suerte cayó en una zona de jardín y cerca de casas y no pudo avanzar", relata el trabajador.
En este último caso, el fuego avanzó por el margen de la carretera y obligó a la Guardia Civil a intervenir para regular el tráfico. "Si al otro lado llega a haber monte, podría ser mucho más grave", subraya Iván, que pudo hablar con los dueños de la finca en la que se originó el fuego para constatar que cumplían con todos los requisitos exigidos. "Fue un accidente, los dueños estaban muy afectados", reconoce el bombero sin culparles de lo ocurrido.
Fuentes de la consellería de Medio Rural informaron este viernes que agentes de la Policía Autonómica y agentes ambientales de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales de la consellería de Medio Rural procedieron a tomar declaración como investigado al autor de la quema agrícola como presunto culpable de un fuego forestal.
Las llamas afectaron a 0,03 hectáreas de superficie arborada y 0,13 hectáreas de monte raso. Se produjo "por un escape de quema de restos agrícolas en zona de influencia forestal, sin tomar las debidas medidas de seguridad", informan desde la Xunta.
La consellería de Medio Rural es la que se encarga de autorizar las quemas agrícolas, pero muchas veces las condiciones climáticas cambian de forma inesperada en cuestión de horas sin tiempo para levantar la autorización o si llegan a tiempo sin que los interesados se enteren de los cambios. Es por ello que desde el Distrito 19 de Bomberos Forestales piden a los dueños de fincas que extremen las precauciones y que eviten las quemas cuando no se pueda garantizar completamente la seguridad. Y además, la modernización del sistema para notificar alertas a los interesados.
Las brigadas de bomberos forestales están activas en todos los distritos de Galicia desde el 11 de mayo y por primera vez en las últimas décadas, el contrato firmado por los bomberos tiene una duración de seis meses. "Era algo que habíamos pedido y estamos contentos porque nos lo han concedido", admite el trabajador de un distrito encargado de velar por la seguridad de los montes de las comarcas de O Morrazo, Pontevedra, Caldas, O Salnés y Arousa.