La Comunidad de Montes de Santa Cristina de Cobres ha eliminado "un auténtico polvorín" en el monte de Castiñeiras.
Así califican los comuneros a las cerca de 12 hectáreas de eucalipto afectadas por la plaga del goníptero y que serán destinadas a biomasa.
Además la densidad del arbolado y la falta de ordenación imposibilitaba la silvicultura. Por ello se ha limpiado la zona y se ha llevado a cabo una plantación de franjas transversales de castaños que actuarán como cortafuegos natural.
La acción se completará a mediados de abril con la plantación en el mismo terreno de otra variedad de eucalipto más resistente a las enfermedades.
Cuando finalicen los trabajos la parte alta del monte comunal de Santa Cristina de Cobres estará ordenada, siendo el cultivo principal el pino (45%), seguido del eucalipto (35%) y frondosas como el roble o el castaño (20%).