La Comunidade de Montes de Mourente anuncia una profunda revisión de la planificación de su monte vecinal, según lo aprobado en su última asamblea.
Los comuneros han decidido renunciar a la corta de madera como vía de financiación, apostando por convertir sus terrenos en un "bosque protector", cuya principal misión será la lucha contra los incendios forestales y la protección de los manantiales de agua.
Una de las primeras medidas llevada ya a cabo ha sido la tala de todos los eucaliptos y parte de los pinos que se encontraban en los terrenos comunales, que serán sustituidos próximamente por plantaciones de especies frondosas autóctonas, de un crecimiento más largo y menor valor comercial.
Esta decisión supondrá la renuncia a los ingresos que proporcionaba la madera, pero para compensarlo la entidad confía "en que a colaboración das administracións públicas poida prover os recursos necesarios", señala en un comunicado en referencia entre otros aspectos a los convenios por la cesión de terrenos para el Hospotal de Montecelo o el centro de Príncipe Felipe.
"A revisión en proceso terá como fin a potenciación dun modelo sustentable presidido pola protección da natureza. A nova planificación priorizará os servicios ecosistémicos: conservación da biodiversidade, retención do CO2, protección dos mananciais de auga, conservación do solo e fomento dos servizos culturais", explica la Comunidade de Montes de Mourente.
Entre las especies que está previsto plantar en el monte comunal destacan "o carballo e o castiñeiro, que aumentarán así a súa presenza no monte veciñal da parroquia. Outras especies que tamén se plantarán, inda que en menor medida, serán o bidueiro, o arce, a sobreira, o loureiro, a cerdeira brava ou o freixo".