Los tres detenidos por el crimen de Secundino P.A. en su casa de Chancelas (Poio) han vuelto este viernes al Juzgado de Instrucción número 2 de Pontevedra y a última hora de la mañana comparecieron ante el juez para que les comunicase oficialmente la intención de juzgarles por el tribunal del jurado. Es un trámite recogido en la ley que incluso permite que estén presentes, además de sus abogados y la fiscal, sus familiares, pero nadie más acudió. Podían haber reclamado declarar y dar su versión de los hechos, pero ninguno lo hizo.
Fuentes judiciales han confirmado que la fiscal del caso, Carmen Novo, ha pedido al juzgado la práctica de más diligencias de investigación para aclarar el crimen ocurrido en la noche del 2 al 3 de febrero. Los investigadores consideran que el crimen pudo tener como móvil la herencia del fallecido, que el lunes previo a su muerte nombró heredera a su cuidadora y detenida, Albertina T.F. En atención a esta circunstancia, la fiscal ha pedido que se aporten a la causa no solo el último testamento de Secundino, sino todos los anteriores.
Al respecto, fuentes consultadas han señalado que el fallecido, de 84 años, ya habría cambiado su testamento en anteriores ocasiones desde el fallecimiento de su esposa en un accidente. La fiscal quiere constatar esos cambios de heredero y también a quién habían beneficiado en el pasado.
Entre las diligencias solicitadas durante la comparecencia de traslado de la imputación también figuran la petición de la hoja penal de los fallecidos y la defensa de una de las detenidas, Rocío G.G., ha pedido que se someta a su defendida a un examen psicológico, pues supuestamente presenta un problema previo en este sentido. De hecho, el jueves 13, cuando los tres sospechosos fueron puestos a disposición judicial, esta joven se negó a declarar al resto de las partes y solo respondió a su abogado en relación con estos problemas mentales.
El juez instructor, Xermán Varela, ordenó el jueves el ingreso en prisión de la cuidadora del octogenario, Albertina T.F., y su amiga y limpadora del hogar del fallecido, Rocío G.G., como supuestas autoras del crimen, de modo que este lunes ambas llegaron al juzgado en un furgón policial procedente del centro penitenciario de A Lama a primera hora de la mañana.
Pasadas las 14.45 horas, abandonaron el edificio judicial de A Parda en un furgón de la Policía Nacional que, tras su paso por la Comisaría, le llevó (ya bajo custodia de la Guardia Civil) de regreso a prisión.
El tercer detenido, a quien se le considera supuesto colaborador en el crimen, quedó en libertad con la obligación de comparecer semanalmente ante el juez. Este lunes llegó libre al juzgado y, según ha trascendido, su abogada defensora ha pedido que se archive la acusación que pesa contra él. Asegura tener pruebas y testigos que justifican ese sobreseimiento.
La familia de Secundino P.A. decidió personarse como acusación particular en el proceso, pero no acudió a esta comparecencia.