Los empresarios turísticos de Sanxenxo, resignados por las pérdidas de la Semana Santa y con la vista puesta en el verano

Sanxenxo
04 de abril 2020

Lo que sería el comienzo de la temporada alta, marcada especialmente por la previsión metereológica y por las reservas de última hora, se encuentra con una situación para nada semejante a la de años anteriores

Playa y paseo de Silgar durante el Estado de Alarma
Playa y paseo de Silgar durante el Estado de Alarma / Diego Torrado

La situación propiciada por la expansión del COVID-19 ha provocado un descenso dificilmente concebible para Sanxenxo y su empresariado turístico dadas las fechas en la que nos encontramos, sin embargo, asumen las pérdidas con resignación.

En circunstancias normales, tal y como explica Alfonso Martínez, presidente del CETS (Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo), "en estos  momentos en torno al 70% de nuestros asociados habrían abiertos sus puertas y una parte importante comenzarían a trabajar de forma continuada hasta el puente de octubre. Otros trabajarían la Semana Santa, festivos y fines de semana hasta que llegaran los meses de verano, pero, en cualquier caso, es un duro varapalo para el sector".

Lo que sería el comienzo de la temporada alta, marcada especialmente por la previsión metereológica y por las reservas de última hora, se encuentra con una situación para nada semejante a la de años anteriores. El año pasado el tiempo acompañó y la Semana Santa se cerró con una ocupación del 85% en el conjunto de los asociados y con la llegada de más de 30 mil viajeros, superando las cifras de 2018.

Hasta la llegada del coronavirus, "la previsión para este año era buena", siempre dependiendo del factor climatológico, por lo que "los empresarios estaban trabajando con un buen ritmo de reservas que finalmente se vinieron abajo".

Es por eso que, a la espera de superar esta difícil situación sanitaria, el empresariado turístico de Sanxenxo trabaja con la vista puesta en el verano, ya que supone el grueso de su facturación anual. "Estamos preparados para abrir en cuanto la situación sanitaria y las autoridades nos lo indiquen. Nos tocará trabajar muy duro para no perder este año y debemos hacerlo con cabeza, sin caer en guerra de precios y apostando por la calidad y rentabilidad de nuestra oferta", comenta Martínez.

Las circunstancias en las que se encuentran los asociados han provocado que muchos hoteles cerraran sus puertas y presentaran ERTES, mientras que otros, por el contrario, no llegaron a contratar personal para el comienzo de temporada.